Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

martes, 19 de septiembre de 2017

💖Nunca te prometí fidelidad - Capítulo 5

     


     Cuando inicias una relación, no lo haces deseando fracasar, sino al contrario, buscando la felicidad, hacer feliz al otro porque eso te hace feliz a ti, pero no siempre es así…Que más habría querido yo, no sé por qué tuve que hacer esa reunión, nunca debí realizarla…Pero amaba a Christian y quería compensarlo por las ausencias pasadas a  causa de las enfermedades de mi padre si  hubiera sabido que estaba organizando mi propia derrota, jamás habría hecho esa fiesta, si ya se lo que piensas, que el “hubiera” no existe y tienes razón.Me atormentaba pensando, quién era esa mujer, yo no recordaba haberla invitado, sería la primera vez que se veían? en fin que más daba, se había besado con ella casi en mi propia cara, pues "que se quedé con ella" pensaba mientras conducía a casa de mi padre.

     Lo más rápido que pude transporté a mis padres al hospital, mi madre y yo esperamos por largas horas en la antesala de urgencias hasta que fuimos llamadas por el Doctor, Mi padre sería llevado de urgencia al quirófano por una operación de próstata, llevaba un dolor intenso que disimuló muy bien pues nunca se quejó pero era urgente su hospitalización…Mi pobre viejo…una cirugía más.

    Mi madre se quedó en la sala mientras yo me iba  casa a prepararme para pasar la noche con ella.

      Christian estaba dormido lo supe al entrar a la recamara por unas mudas de ropa. Salí rápidamente porque tenía miedo de mis deseos, de lanzarme a sus brazos buscando consuelo no, para que engañarme, buscando el deseo, ése que quemaba mi alma.

   Al día siguiente mi padre fue operado y ahí estábamos mi madre y yo esperando para entrar a verlo.

     Sus ojos se veían tan tristes y cansados pero al ver a mamá brillaron llenos de amor…¡Cuánto amaba a mi madre....!!!

 -Vieja, todavía no me toca, aquí estoy. Hija…                    
-Papito, eres muy fuerte papá…te ves muy bien
-Y tu hija, cómo estás te veo cansada-Un respiro de alerta me invadió aunque mi madre sin saberlo, me salvaba al contestar.
-Ha estado conmigo desde anoche, no ha dormido bien.
-Mi hija ven…
-Si papá.                                                                                                      
-Ven mi Socorrito, que atinado tu nombre….   ¿Y Christian? hija
-En casa papá.
-Le doy gracias  a Dios que lo tienes, ya puedo irme  de este mundo feliz sabiendo que tú lo eres y pensar que desconfiaba tanto de él, pero ha sido un buen hombre y te ama.

          Horas más tarde al subir al auto no pude más y empecé a llorar, me sentí impotente, fracasada, me  torturaba pensar que mi padre supiera lo que estaba viviendo así que emprendí camino, ya había tomado una decisión.

     Christian estaba en la sala, me paré frente a él con mis brazos sobre mi pecho.

-Mira, así las cosas, mi padre esta delicado, mi madre y yo no le comentamos nada pero su estado según los médicos es delicado…..Por lo cual no pienso darle la más mínima aflicción…él me cree feliz y así será para él…seguiremos juntos pero separados.

-Lo que tú digas mi vida.
-Pues todo eso te digo y algo más a  partir de hoy dormiré en el estudio y diciéndole eso me di la media vuelta.
      A partir de esa noche empecé a dormir en el estudio, tomaba la biblia y leía tanto como podía para que mi alma no se llenara de amargura.

      Le pedí a Dios pusiera un trozo de nieve sobre mi corazón para que esa soledad que había tomado por decisión  propia congelara mis lágrimas…Y él como siempre me escuchó y así sucedió.




¡Oh, soledad de mi vida…!!!

Posesiva más de lo que quisiera
reina absoluta del “hubiera”
bella ninfa que cuida de mis recuerdos

y lo que el corazón, aún guarda de  sueños.



martes, 12 de septiembre de 2017

💖Nunca te prometí fidelidad - Capítulo 4

     




     Esa noche me moría porque Christian llegara, caminaba nerviosamente, había pensado en tantas cosas que le diría, pero al verlo entrar a casa con un botón de rosa en su mano sentí un profundo dolor en el corazón y una gran amargura en mi alma llegaba a mis labios.

- ¿Y eso? –le pregunté apenas controlando el temblor de mi voz.
-Es para ti mi amor.
-Que bien, ven, vayamos a la sala, quiero que veamos el video de la fiesta que te hice en tu cumpleaños.
(Maldita sea, “porqué siento amarte tanto” pensaba mientras él me tomaba por la cintura.)
-Fue maravilloso que lo hicieras mi amor, gracias.                 
-No lo agradezcas.

     Entonces pulsé el control del DVD y dejé correr el vídeo mientras, al ir pasando las imágenes y llegaba a la escena que me mostraba su engaño en el rostro de Christian se dibujada la sorpresa, la imagen lo mostraba a él besándose apasionadamente con otra mujer, en nuestra propia casa...Una sorpresa lo enmudeció por unos segundos…Y yo no pude evitar cerrar mis ojos no quería verlo besando a esa mujer, desechaba la imagen, aunque volvía una y otra vez a mi mente torturándome.
-Déjame explicarte-Balbuceaba acercándose a mí, me retiré cruzándome de brazos, necesitaba sostenerme en mi misma para no caer y me maldije por amarlo, más, mucho más de lo que creía.

- ¿Qué me vas a decir? ¿Que ella no significa nada en tu vida, que es a mí a quien amas?  por favor, Eso ya lo he vivido...!!
-Las mujeres siempre se me han ofrecido, tú misma lo has visto cuando cantamos, me siguen, pero, te amo y lo sabes…perdóname. Por favor, dime que debo hacer, que quieres que haga, lo que sea…lo haré…no quiero perderte, te amo en verdad.
      Pero yo no lo escuchaba.


     En ese momento decidí que le diría adiós para siempre, en el pasado ya había perdonado la infidelidad y de nada me había servido hacerlo, no quería tenerlo cerca, pero necesitaba odiarlo, solo así podría lograr olvidarlo, empecé a provocarlo, quería molestarlo hasta sacarlo de sus casillas y terminar de tajo con ese amor, ese inmenso amor que me quemaba.

     Sabía que tenía que ser así, era la voz de la razón y ya era tiempo de que dejara de llevarme por un terco y apasionado corazón que sólo me traía penas, penas de amor.

-Me amas? Por favor, ni siquiera sabes lo que quieres.
-Estás molesta y lo entiendo, aceptaré todo lo que me digas, pero no me dejes.
-Esto se acabó, cómo pudiste ser capaz, en nuestra casa mientras yo como una ilusa atendía tus invitados tú te entregabas a ella.
-Perdóname
-Que fácil, no Christian esto se acabó….           

Y empezó la pelea, al fin logré que se abriera y me dijera lo que pensaba.

-Creo que en realidad lo que no quieres es ser feliz, es eso.
-No, no lo es
-Claro que sí, es solo un beso, nunca me acosté con ella, no sé porque eres tan complicada.
- ¿Complicada? Vaya…sigue, adelante, necesito saber que más soy para ti.
-Está bien, te lo diré, en realidad me cansa que siempre busques estar sufriendo, que tus padres sean la prioridad antes que nosotros, que te gusta crear tus propias “tormentas” … Que pases la vida en sueños que nunca se concretan…te ausentas de la realidad… ¡No existo para ti...!!
-Muy bien señor psicólogo…ahora que ya me psicoanalizaste qué me dices de ti, el buen juez por su casa empieza, porqué si me amas te besas aquí. Aquí…en nuestra casa con otra, no valoraste el amor y la ilusión con que te preparé tu fiesta y encima te besas con otra… ¿Que dices a eso?

-Que yo recuerde, nunca te prometí fidelidad.

      Y en ese momento pude sentir el golpe de mi corazón cayendo en miles de partículas al suelo. Pero ni siquiera tuve tiempo para sufrirlo.
    El sonido del teléfono me destrabó, era mi madre, mi padre había sufrido una recaída y me llamaba, antes de tomar las llaves del auto le dije:

-Esto terminó.
-No digas eso, te amo…por favor, perdóname, me hiciste enojar, perdona todo lo que te he dicho… nunca debí caer con esa mujer…Perdóname.

      Deseaba tanto que me tomara entre sus brazos, perdonarlo y olvidarme de todo y sin embargo amándolo con toda mi alma le dije:

-Que yo recuerde nunca prometí perdonarte. 









     Cuando se trata del corazón, a veces, hay decisiones que no son sencillas de tomar, sin embargo, el haber vivido sometida a las cadenas de un implacable verdugo me había enseñado y a la mala que perdonar una y otra vez no te garantiza la felicidad, como tampoco que ese amor que tanto anhelas se decida quedar.      

martes, 5 de septiembre de 2017

💖Nunca te prometí fidelidad - Capítulo 3



- ¡Melinna…!!!                    

              Hacía tanto tiempo que nadie me llamaba por mi nombre artístico que casi lo había olvidado. Era Irasema, gritamos llenas de efusividad al encontrarnos, como siempre lo hacíamos, estábamos entre el bullicio de la gente en un centro comercial del que salimos rápidamente para poder conversar.

- ¿Cuándo nos vemos?   Para decirle a Irene que lleve el video de la fiesta que le organizaste a Christian para que lo veamos juntas.
- ¿Este fin de semana? -Propuse
- ¡Siiiii …!!  Entonces nos vemos llevo algo de prisa.
-Yo también y estrechándonos en un abrazo quedamos en vernos.

       Desde que me vivía con Christian el único lazo que no había roto era el de mis padres,por lo demás, no salía  a ninguna reunión que me invitaran, frecuentaba muy poco a mis amigas así que me entusiasmó la idea de volver a reunirme con Irasema, era recordar nuestros tiempos, aquellos llenos de ensoñación y poesía.

         Llegó el fin de semana y desde muy temprano me preparé para la visita de mi querida amiga, Christian llegaría tarde pues había tenido un compromiso, lo cual era perfecto pues nos daría a Irasema y a mí, unas horas a solas para platicar esas cosas de mujeres que alimentan nuestro sentimentalismo y alegría. Las carcajadas de Irasema y su amiga Irene llegaban hasta la cocina donde yo llenaba una charola con abundantes quesos y frituras, de pronto, súbitamente se llenó la casa de silencio, algo intrigada me dirigí la sala.

La voz de Irasema era apenas audible.
-Quiero que en este mismo instante borres de tu mente y de tu cámara esa imagen, Melinna no debe ver esto por ningún motivo-Le decía a Irene mientras en la pantalla del televisor el vídeo proyectaba la imagen de Christian besándose apasionadamente con una mujer. En nuestra casa, casi en mi propia cara…en la fiesta que con tanta ilusión le había preparado.
Sentí que una daga atravesaba mi columna mientras con la voz entrecortada le musité:
-Es tarde, lo he visto ya.

     El rostro de Irasema palideció

     Con pasos vacilantes llegué hasta el sofá y la amiga de Irasema apenada y con toda discreción había apagado el reproductor del vídeo dejándonos a solas.

-Seguro debe ser alguna resbalosa de las muchas que se le lanzan.
-No lo justifiques…- Poco a poco mi alma se iba inundando de dolor, de celos y una profunda decepción -Siempre tuviste razón. Me decías que él me haría derramar muchas lágrimas, que no me quería y nunca te escuché…!!!
-No lo justifico, pero porque no escuchas lo que él tenga que decirte.
-No lo defiendas
-Te defiendo ti, lo amas, no lo pierdas por “esto”                                   
-Déjame sola amiga, por favor…

           El resto del día estuve como autómata no podía creer tanto cinismo, besarse con otra en nuestra propia casa…Cómo podía ser tan vil…Y ¿Sabes? La nube gris que solía entristecer mis días, ésa de la que te he hablado, por primera vez no llegó…Quizás porque no era necesaria ya.

        Amenazada una tormenta…una tormenta de fuego que oscurecía mis pensamientos y quemaba mi corazón. Me preguntaba una y otra vez...En qué fallé… ¿Que hombre se besa con otra mujer en su propia casa mientras su esposa le celebra una fiesta de cumpleaños…? Me pregunté porque todo mi amor no había sido suficiente, la respuesta era tan simple y sencilla, simplemente porque no me amaba. 
      Si, por ello es que ahora sé, que cuando alguien no te ama, aunque le entregues el alma.

                 







¿Amar de más es un error? Hasta dónde llega la dignidad del amor…Hasta dónde llega la capacidad del perdón. ¿Que tan amplio puede ser el criterio de una mujer cuando se siente engañada?  ¿Es aceptable la infidelidad o es la fidelidad la que ha pasado de moda?
"Amor perdona... amarte de más fue mi error."