Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

martes, 19 de septiembre de 2017

💖Nunca te prometí fidelidad - Capítulo 5

     


     Cuando inicias una relación, no lo haces deseando fracasar, sino al contrario, buscando la felicidad, hacer feliz al otro porque eso te hace feliz a ti, pero no siempre es así…Que más habría querido yo, no sé por qué tuve que hacer esa reunión, nunca debí realizarla…Pero amaba a Christian y quería compensarlo por las ausencias pasadas a  causa de las enfermedades de mi padre si  hubiera sabido que estaba organizando mi propia derrota, jamás habría hecho esa fiesta, si ya se lo que piensas, que el “hubiera” no existe y tienes razón.Me atormentaba pensando, quién era esa mujer, yo no recordaba haberla invitado, sería la primera vez que se veían? en fin que más daba, se había besado con ella casi en mi propia cara, pues "que se quedé con ella" pensaba mientras conducía a casa de mi padre.

     Lo más rápido que pude transporté a mis padres al hospital, mi madre y yo esperamos por largas horas en la antesala de urgencias hasta que fuimos llamadas por el Doctor, Mi padre sería llevado de urgencia al quirófano por una operación de próstata, llevaba un dolor intenso que disimuló muy bien pues nunca se quejó pero era urgente su hospitalización…Mi pobre viejo…una cirugía más.

    Mi madre se quedó en la sala mientras yo me iba  casa a prepararme para pasar la noche con ella.

      Christian estaba dormido lo supe al entrar a la recamara por unas mudas de ropa. Salí rápidamente porque tenía miedo de mis deseos, de lanzarme a sus brazos buscando consuelo no, para que engañarme, buscando el deseo, ése que quemaba mi alma.

   Al día siguiente mi padre fue operado y ahí estábamos mi madre y yo esperando para entrar a verlo.

     Sus ojos se veían tan tristes y cansados pero al ver a mamá brillaron llenos de amor…¡Cuánto amaba a mi madre....!!!

 -Vieja, todavía no me toca, aquí estoy. Hija…                    
-Papito, eres muy fuerte papá…te ves muy bien
-Y tu hija, cómo estás te veo cansada-Un respiro de alerta me invadió aunque mi madre sin saberlo, me salvaba al contestar.
-Ha estado conmigo desde anoche, no ha dormido bien.
-Mi hija ven…
-Si papá.                                                                                                      
-Ven mi Socorrito, que atinado tu nombre….   ¿Y Christian? hija
-En casa papá.
-Le doy gracias  a Dios que lo tienes, ya puedo irme  de este mundo feliz sabiendo que tú lo eres y pensar que desconfiaba tanto de él, pero ha sido un buen hombre y te ama.

          Horas más tarde al subir al auto no pude más y empecé a llorar, me sentí impotente, fracasada, me  torturaba pensar que mi padre supiera lo que estaba viviendo así que emprendí camino, ya había tomado una decisión.

     Christian estaba en la sala, me paré frente a él con mis brazos sobre mi pecho.

-Mira, así las cosas, mi padre esta delicado, mi madre y yo no le comentamos nada pero su estado según los médicos es delicado…..Por lo cual no pienso darle la más mínima aflicción…él me cree feliz y así será para él…seguiremos juntos pero separados.

-Lo que tú digas mi vida.
-Pues todo eso te digo y algo más a  partir de hoy dormiré en el estudio y diciéndole eso me di la media vuelta.
      A partir de esa noche empecé a dormir en el estudio, tomaba la biblia y leía tanto como podía para que mi alma no se llenara de amargura.

      Le pedí a Dios pusiera un trozo de nieve sobre mi corazón para que esa soledad que había tomado por decisión  propia congelara mis lágrimas…Y él como siempre me escuchó y así sucedió.




¡Oh, soledad de mi vida…!!!

Posesiva más de lo que quisiera
reina absoluta del “hubiera”
bella ninfa que cuida de mis recuerdos

y lo que el corazón, aún guarda de  sueños.



martes, 12 de septiembre de 2017

💖Nunca te prometí fidelidad - Capítulo 4

     




     Esa noche me moría porque Christian llegara, caminaba nerviosamente, había pensado en tantas cosas que le diría, pero al verlo entrar a casa con un botón de rosa en su mano sentí un profundo dolor en el corazón y una gran amargura en mi alma llegaba a mis labios.

- ¿Y eso? –le pregunté apenas controlando el temblor de mi voz.
-Es para ti mi amor.
-Que bien, ven, vayamos a la sala, quiero que veamos el video de la fiesta que te hice en tu cumpleaños.
(Maldita sea, “porqué siento amarte tanto” pensaba mientras él me tomaba por la cintura.)
-Fue maravilloso que lo hicieras mi amor, gracias.                 
-No lo agradezcas.

     Entonces pulsé el control del DVD y dejé correr el vídeo mientras, al ir pasando las imágenes y llegaba a la escena que me mostraba su engaño en el rostro de Christian se dibujada la sorpresa, la imagen lo mostraba a él besándose apasionadamente con otra mujer, en nuestra propia casa...Una sorpresa lo enmudeció por unos segundos…Y yo no pude evitar cerrar mis ojos no quería verlo besando a esa mujer, desechaba la imagen, aunque volvía una y otra vez a mi mente torturándome.
-Déjame explicarte-Balbuceaba acercándose a mí, me retiré cruzándome de brazos, necesitaba sostenerme en mi misma para no caer y me maldije por amarlo, más, mucho más de lo que creía.

- ¿Qué me vas a decir? ¿Que ella no significa nada en tu vida, que es a mí a quien amas?  por favor, Eso ya lo he vivido...!!
-Las mujeres siempre se me han ofrecido, tú misma lo has visto cuando cantamos, me siguen, pero, te amo y lo sabes…perdóname. Por favor, dime que debo hacer, que quieres que haga, lo que sea…lo haré…no quiero perderte, te amo en verdad.
      Pero yo no lo escuchaba.


     En ese momento decidí que le diría adiós para siempre, en el pasado ya había perdonado la infidelidad y de nada me había servido hacerlo, no quería tenerlo cerca, pero necesitaba odiarlo, solo así podría lograr olvidarlo, empecé a provocarlo, quería molestarlo hasta sacarlo de sus casillas y terminar de tajo con ese amor, ese inmenso amor que me quemaba.

     Sabía que tenía que ser así, era la voz de la razón y ya era tiempo de que dejara de llevarme por un terco y apasionado corazón que sólo me traía penas, penas de amor.

-Me amas? Por favor, ni siquiera sabes lo que quieres.
-Estás molesta y lo entiendo, aceptaré todo lo que me digas, pero no me dejes.
-Esto se acabó, cómo pudiste ser capaz, en nuestra casa mientras yo como una ilusa atendía tus invitados tú te entregabas a ella.
-Perdóname
-Que fácil, no Christian esto se acabó….           

Y empezó la pelea, al fin logré que se abriera y me dijera lo que pensaba.

-Creo que en realidad lo que no quieres es ser feliz, es eso.
-No, no lo es
-Claro que sí, es solo un beso, nunca me acosté con ella, no sé porque eres tan complicada.
- ¿Complicada? Vaya…sigue, adelante, necesito saber que más soy para ti.
-Está bien, te lo diré, en realidad me cansa que siempre busques estar sufriendo, que tus padres sean la prioridad antes que nosotros, que te gusta crear tus propias “tormentas” … Que pases la vida en sueños que nunca se concretan…te ausentas de la realidad… ¡No existo para ti...!!
-Muy bien señor psicólogo…ahora que ya me psicoanalizaste qué me dices de ti, el buen juez por su casa empieza, porqué si me amas te besas aquí. Aquí…en nuestra casa con otra, no valoraste el amor y la ilusión con que te preparé tu fiesta y encima te besas con otra… ¿Que dices a eso?

-Que yo recuerde, nunca te prometí fidelidad.

      Y en ese momento pude sentir el golpe de mi corazón cayendo en miles de partículas al suelo. Pero ni siquiera tuve tiempo para sufrirlo.
    El sonido del teléfono me destrabó, era mi madre, mi padre había sufrido una recaída y me llamaba, antes de tomar las llaves del auto le dije:

-Esto terminó.
-No digas eso, te amo…por favor, perdóname, me hiciste enojar, perdona todo lo que te he dicho… nunca debí caer con esa mujer…Perdóname.

      Deseaba tanto que me tomara entre sus brazos, perdonarlo y olvidarme de todo y sin embargo amándolo con toda mi alma le dije:

-Que yo recuerde nunca prometí perdonarte. 









     Cuando se trata del corazón, a veces, hay decisiones que no son sencillas de tomar, sin embargo, el haber vivido sometida a las cadenas de un implacable verdugo me había enseñado y a la mala que perdonar una y otra vez no te garantiza la felicidad, como tampoco que ese amor que tanto anhelas se decida quedar.      

martes, 5 de septiembre de 2017

💖Nunca te prometí fidelidad - Capítulo 3



- ¡Melinna…!!!                    

              Hacía tanto tiempo que nadie me llamaba por mi nombre artístico que casi lo había olvidado. Era Irasema, gritamos llenas de efusividad al encontrarnos, como siempre lo hacíamos, estábamos entre el bullicio de la gente en un centro comercial del que salimos rápidamente para poder conversar.

- ¿Cuándo nos vemos?   Para decirle a Irene que lleve el video de la fiesta que le organizaste a Christian para que lo veamos juntas.
- ¿Este fin de semana? -Propuse
- ¡Siiiii …!!  Entonces nos vemos llevo algo de prisa.
-Yo también y estrechándonos en un abrazo quedamos en vernos.

       Desde que me vivía con Christian el único lazo que no había roto era el de mis padres,por lo demás, no salía  a ninguna reunión que me invitaran, frecuentaba muy poco a mis amigas así que me entusiasmó la idea de volver a reunirme con Irasema, era recordar nuestros tiempos, aquellos llenos de ensoñación y poesía.

         Llegó el fin de semana y desde muy temprano me preparé para la visita de mi querida amiga, Christian llegaría tarde pues había tenido un compromiso, lo cual era perfecto pues nos daría a Irasema y a mí, unas horas a solas para platicar esas cosas de mujeres que alimentan nuestro sentimentalismo y alegría. Las carcajadas de Irasema y su amiga Irene llegaban hasta la cocina donde yo llenaba una charola con abundantes quesos y frituras, de pronto, súbitamente se llenó la casa de silencio, algo intrigada me dirigí la sala.

La voz de Irasema era apenas audible.
-Quiero que en este mismo instante borres de tu mente y de tu cámara esa imagen, Melinna no debe ver esto por ningún motivo-Le decía a Irene mientras en la pantalla del televisor el vídeo proyectaba la imagen de Christian besándose apasionadamente con una mujer. En nuestra casa, casi en mi propia cara…en la fiesta que con tanta ilusión le había preparado.
Sentí que una daga atravesaba mi columna mientras con la voz entrecortada le musité:
-Es tarde, lo he visto ya.

     El rostro de Irasema palideció

     Con pasos vacilantes llegué hasta el sofá y la amiga de Irasema apenada y con toda discreción había apagado el reproductor del vídeo dejándonos a solas.

-Seguro debe ser alguna resbalosa de las muchas que se le lanzan.
-No lo justifiques…- Poco a poco mi alma se iba inundando de dolor, de celos y una profunda decepción -Siempre tuviste razón. Me decías que él me haría derramar muchas lágrimas, que no me quería y nunca te escuché…!!!
-No lo justifico, pero porque no escuchas lo que él tenga que decirte.
-No lo defiendas
-Te defiendo ti, lo amas, no lo pierdas por “esto”                                   
-Déjame sola amiga, por favor…

           El resto del día estuve como autómata no podía creer tanto cinismo, besarse con otra en nuestra propia casa…Cómo podía ser tan vil…Y ¿Sabes? La nube gris que solía entristecer mis días, ésa de la que te he hablado, por primera vez no llegó…Quizás porque no era necesaria ya.

        Amenazada una tormenta…una tormenta de fuego que oscurecía mis pensamientos y quemaba mi corazón. Me preguntaba una y otra vez...En qué fallé… ¿Que hombre se besa con otra mujer en su propia casa mientras su esposa le celebra una fiesta de cumpleaños…? Me pregunté porque todo mi amor no había sido suficiente, la respuesta era tan simple y sencilla, simplemente porque no me amaba. 
      Si, por ello es que ahora sé, que cuando alguien no te ama, aunque le entregues el alma.

                 







¿Amar de más es un error? Hasta dónde llega la dignidad del amor…Hasta dónde llega la capacidad del perdón. ¿Que tan amplio puede ser el criterio de una mujer cuando se siente engañada?  ¿Es aceptable la infidelidad o es la fidelidad la que ha pasado de moda?
"Amor perdona... amarte de más fue mi error."


martes, 29 de agosto de 2017

💖Nunca te prometí fidelidad - Capítulo 2

      



       La primera operación de mi padre había debilitado mucho sus fuerzas, de pronto vi como aquel gigante mágico que me había rescatado de niña…aquél que todo lo sabía y lo podía estaba tan indefenso, llamándome como un niño. El bastón donde apoyaba sus pasos había dado lugar a una andadera y me necesitaba más que nunca.
      Diariamente saliendo del trabajo, llegaba a casa de mis padres, a veces, aunque no se sintiera mal, sólo porque deseaba que platicáramos bajo la sombra de aquel gran árbol yucateco. Me levantaba muy de mañana para dejar la comida lista porque sabía que del trabajo llegaría a verlo.

      A mi casa llegaba ya tarde y dormía con el teléfono bajo la almohada porque casi a diario era llamada  a petición de mi padre, pues no aceptaba que nadie más lo llevara al médico, noches tranquilas e intranquilas a la vez, en una sola ocasión Christian apagó el teléfono sin que yo lo supiera y fue de los pocos días de ese tiempo que dormí profundamente.

      Esa tarde tocaba llevar a mi padre a su cita médica. Esperábamos en la sala de consulta cuando llegó un joven cargando con un enorme ramo de flores y una pañalera para su esposa que acababa de dar a luz. Hasta ese momento, al ver su cara enamorada recordé que estaba olvidándome de mí, no me pesaba en absoluto, pero pensé en Christian. Por las distancias de nuestros respectivos empleos, yo siempre llegaba primero…Extrañaba recibirlo en casa con un beso desabrochando su camisa, descalzando sus pies mientras hablábamos alguna trivialidad del trabajo y terminábamos visitando el paraíso, mi paraíso.
     Echaba de menos nuestros juegos amorosos, invadirlo en la ducha sin previo aviso … La voz de la enfermera nombrando a mi padre apagó mis deseos y me devolvió al presente. Al voltear a ver a mi padre, con su rostro cansado, sus manos temblorosas aferrándose a mí al tomar la andadera, decidí que no era el momento de flaquear,no debía olvidar que él había llegado a mi vida cuando más lo necesitaba.

💖💖💖

     El tiempo como siempre siguió su marcha inexorablemente…Las visitas al médico de mi padre eran más espaciadas, seguía usando la andadera, pero al menos estaba un poco más restablecido y el escucharlo regañando a mis hermanos me confirmaba que su salud estaba en franca mejoría. 

     La nube gris que en el pasado oscureciera mis días parecía haberse alejado para siempre o quizás había ido a cargar agua para nuevas tormentas, lo cierto es que yo disfrutaba de ver a mi viejo, conversando, arreglando desde casa sus causas sociales y eso me llenaba de gozo y tranquilidad. Por esas fechas se acercaba el cumpleaños de Christian y se me ocurrió organizarle una fiesta para celebrarlo, invitaría a Irasema y quizás mi mejor amiga y mi esposo harían los pases.

     Cuando me vi con Irasema para invitarla comprobé que seguía siendo la misma, pero aun así yo la extrañaba y necesitaba.
-No esperes mucho de mí, sabes que no tolero a Christian y todavía no sé porque mi amiga muerte que se lleva a tanta gente no viene por él…Que nos lleve a todos de una buena vez…está bien no me mires así…sabes que bromeo,un poco.

        Y llegó el día de la fiesta.

      La casa estaba deslumbrante, música bullangera, la comida deliciosa e Irasema reía feliz llenando de buen humor a su paso. Tanto Christian como yo cantamos nuestros temas mientras una amiga invitada de Irasema atesoraba cada imagen con una cámara de video.

   Sin embargo, aunque Christian me abrazaba y agradecía cada detalle a cada momento yo “Presentía” que algo andaba mal. Pensé en esos meses en que mi única preocupación era la salud de mi padre y había dejado de lado mis propios deseos… ¿Por qué no lo veía entusiasmado…? Eso me alertaba y me llenaba de inseguridad.

     Discretamente, le hablé apartándolo un poco del bullicio de la reunión, me sentí tan insegura que no pude más y le pregunté.

"¿Eres feliz mi amor?" Y ese hombre que me había hecho volver a creer en el amor, me contestó besándome dulcemente encendiendo ese deseo con el que había logrado enamorar mi alma.


      Fue uno de esos besos que ahuyentan tus temores y te dicen “Todo está bien”. Christian se apartó para conversar con un amigo que le llamaba, pero hubo un momento en que volteó hacia mí y sus ojos se llevaron el brillo castaño de mi mirada.          Había mucho más que un cumpleaños  que celebrar en esa noche, pero sería en la tibieza de nuestras sabanas. 








         En ese tiempo mi corazón se dividía entre el amor por Christian y la atención a mi padre,en ese tiempo,a papá le llegaban los años difíciles o el llamado ocaso de la vida,entonces me juré no abandonarlo nunca y esa promesa iba más allá de mi cansancio o mis deseos, porque precisamente él me había enseñado con su ejemplo que existen promesas que van más allá  de la vida misma.






martes, 22 de agosto de 2017

💖Nunca te prometí fidelidad - Capítulo 1




       Papá amaba demasiado a mi madre como para estar separado mucho tiempo de ella, así que una vez que se sintió mejor de las heridas que le habían causado los golpes del esposo de Fanny, lo veía inquieto. Extrañaba a mamá. Cuando le pregunté si quería regresar a casa, se levantó como resorte y empezó a prepararse para volver, Christian lo despidió amablemente, pero yo conocía muy bien a mi pareja, estaba distante, tenso, molesto. Sin embargo, pensé en que más tarde hablaría con él. Los libros me llamaban y me fui al estudio a trabajar.

     Esa tarde dediqué más horas de lo acostumbrado a una investigación educativa en la cual estaba trabajando, necesitaba hacer un buen trabajo si deseaba obtener apoyo del Gobierno para impulsar el proyecto.

       Al caer la noche, en nuestra intimidad, me acerqué a Christian, llena de pasión, necesitada de su amor, pero se volteó dándome la espalda y su rechazo me dolió…Era la primera vez que desairaba mis brazos…un tanto triste y avergonzada me retiré y le dije:

- ¿He hecho algo que te molestara? Lo siento, tal vez después.
-Nooo… –Entonces se volteó a verme-Mira, no quiero lastimarte sólo que…Cuando te conocí creí que, bajo tus sueños de ser cantante, en el fondo había una mujer que deseaba un marido, un hogar, una familia.
-Con una hermosa casita de cerco blanco-ironicé
    Christian parecía no haberme escuchado y con un dejo de tristeza continuaba:

-Pero, ha pasado el tiempo y veo que has continuado con tu idea de ser cantante, bueno ya has renunciado a ello. Y ni siquiera ha sido por nosotros… Sino por tu padre.Ahora pasas horas trabajando en esa investigación, a veces me siento invisible ante tus sueños de opio. Y mi pregunta es María del Socorro Duarte ¿Hasta cuándo vas a parar?

   Mi primera reacción fue de enojo, cómo se atrevía a decir que mis sueños eran de opio…luego vino el dolor en un nudo que cerraba mi garganta y le daba a él la pausa para continuar.

- Se nos está yendo la vida y a veces dudo si te hago feliz o si en verdad me amas ¿Porque no simplemente somos felices y ya? yo te amo.

     Entonces, algo se rompió dentro de mi alma, con un sabor amargo en mis labios, pensé:

Y ¿si Christian tenía razón? Quizás estaba desairando la felicidad, lo que podíamos vivir intensamente.
¿Y si mis sueños me alejaban de la realidad?

   Cuántos podrían decir que han encontrado el amor…? La mitad del mundo pasa la vida buscando su otra mitad, su media naranja, su complemento…su amor y yo habiendo sufrido tanta desilusión ahora tenía el amor, el verdadero,el sentimiento más sublime y maravilloso de la vida estaba a mi lado y lo más grandioso de todo era que podría tenerlo para siempre.

    Entonces…olvidé mis sueños, dudé de mis ideales y sin querer saber nada más, cerré los ojos, me entregué a Christian y le dije “Yo también te amo…Ya no dudes de mi…Soy tuya. Ya no habrá más sueños que nos separen.”











    Y es que muchas veces, cuando amas, ése ser tuyo, frágil navío, deja sus noches y días con el timón a la deriva.Y llegas a preguntarte si no debes dejar de navegar,centrarte en lo que para otros es la realidad.Buscar tierra firme y anclar.


martes, 15 de agosto de 2017

💖Amores y amigas desesperadas - Capítulo Final.



Era noviembre, pasado del medio día.

   Me había citado en un café con Irasema y ahí la esperaba cuando escuché que alguien me llamaba.
- ¿Melinna?  ¿Eres tú?

    Hacia tanto tiempo que nadie me nombraba por mi nombre artístico, que un estremecimiento recorrió mi cuerpo, se trataba de Héctor, era un periodista que había asistido a mis recitales y me había seguido en todas mis presentaciones, me alegró verlo.
-Héctor. ¡Hola…!!!
-Melinna he tratado de localizarte ¿Christian no te dio mi recado?
-No…dime…
     Héctor se había sentado a mi lado rápidamente hablándome emocionado.

-Mira, en estos momentos produzco un programa de espectáculos en los Ángeles California.
-Sí, creo haber escuchado de eso.
-Hay un empresario restaurantero, le he llevado la publicidad de sus negocios y   me ha pedido le recomiende a una cantante, sus restaurantes son de comida típica mexicana pero ahora busca impulsarlos con una pequeña área de espectáculo nocturno, ofrece un contrato de seis meses, pero yo sé que cuando te vea y te escuche será por mucho más, incluso podrías iniciar una gira por sus demás restaurantes. De inmediato pensé en ti. No he querido regresarme sin contactarte…Luego recordé tu amistad con Irasema y ella me dijo que se verían aquí, ah, por cierto, no podrá venir…-Héctor pasaba de una idea a otra como lo hace la gente creativa- ¡No me explico porque has dejado tu carrera eres muy buena…!!

      Mientras escuchaba a Héctor varios pensamientos cruzaban por mi mente, primero, porqué Christian no me había dicho nada… Aunque no era extraño, nunca le dije que deseara retomar mi carrera y otro pensamiento llegó a mi mente con una fuerza inusitada…  “Aún podría continuar mi carrera como cantante”. Entonces sonreí feliz e ilusionada. Ése sueño volvía a estar más presente que nunca.

- ¿Qué me dices? -La voz de Héctor me devolvía al presente y alegremente le respondí:
-Me interesa…Si. Pero ¿Sabes? Necesito comentarlo con Christian, esto me llega de repente.

-Así son las cosas, Melinna. Mira, tengo ya casi una semana aquí y debo regresar, tengo un programa que producir, esta es mi tarjeta, háblame más tarde, a la hora que sea, podrías venir conmigo, invita a Christian si lo deseas, de hecho, empezaríamos la promoción con una entrevista ¡Melinna…será grandioso…!! Me alegra haberte encontrado, espero no te olvides de mí, cuando estés en la cima de la fama.

- ¿Cómo crees? -Le dije y ambos reímos, tomamos un café poniéndonos al día de los conocidos que teníamos en común y más tarde mientras conducía a casa de mis padres, con mi corazón lleno de júbilo pensé en que después de todo, si lograría mi sueño de ser cantante. Me imaginaba con un hermoso traje de charra, cantando y paseándome como una muñeca, cantando a todo pulmón mientras era ovacionada por mi público. 

     Deseaba llegar cuanto antes a casa de mis padres, Christian estaba en el trabajo, también tendría que hablar con él, esperaba su apoyo, él me lo había prometido, que siempre apoyaría mi carrera.

     Un extraño presentimiento oprimió mi pecho al llegar a casa, mi padre era un hombre de hábitos, a esa hora de la tarde siempre estaba bajo el enorme árbol yucateco… me alertó no verlo ahí…entré rápidamente, estaba acostado, su cara amoratada, su mirada triste, a su lado su hija Fanny volteaba a verme, su nerviosismo era evidente.

- ¿Que ha pasado aquí? -Pregunté mientras el coraje y la preocupación invadían mi ser.
-Nada grave hija -contestó mi padre- Sólo una caída. 

Fanny se había incorporado al ver que yo me sentaba al lado de papá.

-Eso no es cierto papá-Entonces enfrenté a su hija, mi madre se había acercado, pero no me sostenía la mirada-Quiero la verdad…Dime madre, ¿Mi padre se cayó? Y… ¿Cómo de una caída está tan golpeado?
Entonces mamá me dijo:
-Si…se ha caído, hija
-Pues no les creo y ahora mismo me llevo a mi padre.

   Papá no opuso resistencia, sus ojos se llenaron de lágrimas y entonces volteé a ver su hija y le dije llena de dolor y de coraje.

-Espero no volver a verte en esta casa, ¡nunca más…!!!  Porque estoy segura que algo tuviste que ver en esto…-Ni mi madre ni ella contestaron y me veían como niñas asustadas. Como si temieran desatar algo más que mi coraje.

   De camino a casa mi padre por fin habló.

-Vino el esposo de Fanny, iba a golpearla y yo lo corrí…
-Y él cobardemente te golpeó, maldito, pero lo pagará padre.
-No... Hija…ya no volverá, además ella lo quiere.
-Y ¿Por eso dejó que te golpeara? ¿Qué clase de hija ciega es…? Lo que más me duele es el silencio de mi madre.
-Yo se lo pedí hija, no te enfades con ella, me preocupaba que te enfrentaras a ese hombre y te hiciera daño.

💖💖💖

      Como te he dicho antes, la casa de Christian era muy amplia así que instalé a mi padre en una habitación, curé con una pomada su rostro, le serví un té y mientras él veía las noticias en el televisor me escapé al estudio.

      La nube gris de la desolación se había convertido en una tormenta de arena, me cegaba la vista y empolvaba el corazón, entonces, estaba mi vida en una balanza.

    Si aceptaba ese contrato y me iba a los Ángeles... ¿Quién vería por mi padre? No, no podía abandonarlo, a él…Un hombre que me había dado todo…Que me había rescatado de la orfandad.

    Recordé haber leído que hay un lugar en nuestra mente para la renuncia a los anhelos perdidos, que si te esfuerzas un poco lo encuentras, pero es un lugar sin llave, una vez guardados, jamás podrás sacarlos…Y yo lo encontré,si, presenté mi renuncia. Sin lágrimas, esta vez, la nube gris como si temiera de mí, desapareció.


       El resto de la tarde empaqueté con toda calma mi material discográfico, lo que quedaba de mis posters, mis publicaciones…Y mi fabuloso vestido dorado. No había dolor, porque el amor a mis padres era superior a cualquier perdida, porque, aunque Dios siempre nos da las alas, somos nosotros quienes decidimos marchar o quedarnos en casa.


Fin.




Epílogo.

         Yo decidí por voluntad y por amor renunciar al sueño de ser cantante porque no tuve el corazón de abandonar a mi padre cuando más me necesitaba y porque ante mí se abría la posibilidad de una vida llena de amor que Christian en ese momento, me ofrecía.

        Fanny, la hija de mi padre nunca lo valoró, hasta el día en que falleció, lloraba a gritos frente a su féretro, pidiéndole que no la abandonara, demasiado tarde para ella, él, ya no la escuchaba.

        Irasema, la poetisa de la muerte, encontró el amor verdadero, formó una hermosa familia y actualmente continúa felizmente casada y felizmente realizada con su Escuela de repostería donde nos deleita con los infinitos sabores de la vida.

        Después de mi recital contacté con Lilí en un par de ocasiones más, pero a la fecha no he sabido nada de ella, los motivos por los cuales no volví a buscarla son demasiado personales para ser contados.



         El haber sido parte del grupo bohemio de Lilí fue como vivir en el paraíso y como todo paraíso el pecado se hacía presente en más de una forma, pero no es para eso que he escrito parte de esta historia, sino para decirte que hay más de mil maneras de sanar un corazón, que, nadie debería de renunciar a sus sueños, más sin embargo todo tiene su momento, todo tiene un porque, que no se debe de dudar cuando se trate de luchar por lo que creemos amar.   
        



Entrada dedicada a mi querida amiga Irasema, por todo lo vivido.





Otra fotito para mis seguidores ;)