Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

martes, 28 de marzo de 2017

💖María ,hija de Dios - Capítulo 2

         


       Decepcionadas y abandonadas mi mami y yo llegamos al rancho de la abuela.
    Las cosas no eran sencillas ni para mamá, ni para mí yo era hija de María Esther, la hija abandonada por un padre que ni siquiera había deseado conocerla cuando nació. Eso convertía a mamá en una  madre soltera a la que mis tíos no le perdonaban lo que para ellos era una ofensa a la familia.
     El rancho de la abuela era muy próspero, además de  sembrar la parcela la abuela se dedicaba a la cría de animales, pollos, cabras,vacas, era una mujer muy activa  y por ello atender todo eso no era suficiente así que aparte tenía una pequeña refresquería la cual era muy visitada, por los deliciosos raspados que vendía con miel preparada con su propia receta o quizás por la belleza de sus hijas que la atendían o por las dos cosas.

    En las vacaciones de verano mis tíos llevaban a  mis primitos a la playa, que era lo máximo en ese tiempo,  también les permitían subir con ellos al tractor mientras recorrían la parcela. En cambio a mí me ignoraban.
        Fui la sobrina no deseada por mis tíos, sin embargo, yo tuve algo muy  valioso, el amor y la ternura de mi tía María Concepción, a quien cariñosamente le llamábamos la tía Conchita. Un cabello negro azulado, ojos color miel ligeramente rasgados, un rostro en forma de corazón y de un cuerpo espectacular, pero eran su trato dulce y su nobleza lo  que más cautivaba y atraía de ella.

      Mi tía Conchita se hacía cargo  de  mí cuando mamá tenía que trabajar en la ciudad. Una noche  llegó a nuestro cuarto con una charola, una cafetera y dos jarritos y me dijo mientras servía café en ellos
-Hoy tomaremos café mi Coyito*
-Pero no me gusta tía Conchita
-Te gustará, anda, ten….Toma el jarrito con las dos manos, Ajá…Muy bien…No, aún no lo bebas, está muy caliente, acércate el jarro a tu boca y sopla, sopla tres veces…Una, dos ,tres, eso es, ahora toma un poco….Vuelve a soplar y tomas otro poco… ¿Te gusta?  Te lo he preparado con mucha azúcar.

        En esos días mi tío  Genaro le dijo a la abuela que yo  ya  no era un bebé y debía comer como todos en la mesa grande, que mi tía Conchita me malcriaba llevándome la comida a nuestro cuarto.      
        Las decisiones de mi tío eran la ley, si  la abuela decía que el cielo era azul y mi tío decía era verde….Pues créeme, el cielo… era verde.

-Concha va a hacer de esa chamaca una curra* – había dicho mi Tío

            Así que ese día el tío me hizo sentar al lado suyo, mi tía Conchita  había colocado una almohada sobre mi silla pues  yo no alcanzaba la altura de la mesa. Me sirvió el desayuno y cuando estaba a punto de servirme la leche mi tío habló:
-Leche no, ya no es una bebé, sírvele café –Luego dirigiéndose a mí, agregó-Y hay de ti que tires una sola gota sobre el mantel porque te pongo una chinga*-Yo sólo asentí.
            Mi tía conchita no protestó, me sirvió el café alegremente, luego acarició rápidamente mis trenzas para después con mucha naturalidad sentarse  al lado mío.

       Todos empezaron  a comer y mis primos  se me quedaban viendo expectantes….Yo… tomé el jarrito con las dos manos, lo acerqué a mi boca, sople una…dos…tres veces  al café y empecé a tomar de él. Algo más que un café dio calor a mi pequeño ser en ése día...fue el amor  inconmensurable, de mi tía Conchita.












Glosario(Del lenguaje popular mexicano)

*Coyito: Diminutivo de Socorro. A quienes tienen por nombre Socorro acostumbra decírseles Coyo, en el caso de mi tía al llamarme Coyito era un diminutivo cariñoso de mi segundo nombre.

*Curra: Esta palabra tiene muchas connotaciones, en ese lenguaje coloquial, cuando te decían ¿A dónde vas tan curra?  Su significado era guapa, elegante, cuando los tíos se referían al trato especial que  mi tía me daba  su  connotación era niña “Fresa” mimada, inútil.


*Chinga: derivada del verbo "chingar" una expresión popular mexicana de la que derivan infinidad de significados, en este caso iguala la palabra, pegar muy muy fuerte, como para que no lo olvides nunca, molestar, y mucho más.
Es una palabra utilizada por la clase popular mexicana  con diferentes connotaciones. aunque en las altas esferas de la clase social mexicana este término es considerado una grosería o mala palabra debido al auge de este vocablo  la Real Academia de la lengua española ha decidido aceptarla formalmente.


Por ejemplo:
Cuando mi tío decía “Te voy a poner una chinga” quería decir “Te voy a pegar tan fuerte que no lo olvidarás”

Otro ejemplo:

En el lenguaje popular cuando alguien te dice “Te quiero un chingo” quiere decir “Te quiero con toda el alma, más que a nadie en el mundo, algo así como un "Te amo" elevado a la máxima potencia”   La utilización de esta palabra sea en positivo o negativo es para denotar fuerza en lo que pretendemos expresar.  

martes, 21 de marzo de 2017

💖María, hija de Dios - Capítulo 1

      


       El amor entre mi madre y mi padre biológico fue algo muy bello, se enamoraron siendo adolescentes, por circunstancias de la vida dejaron de verse y cuando Guillermo volvió al Ejido donde mi madre vivía ya no volvieron a separarse, se hicieron novios, se casaron en medio de muchos inconvenientes, él era un hombre muy atractivo y asediado por las mujeres, pero mamá se sentía muy  segura de su amor pero sobre todo se sentía muy segura de sí misma... El otro inconveniente era el rechazo de la abuela, lo calificaba como un "casanova" un "mujeriego" Pero nada ni nadie habría de impedir que se casaran y así lo hicieron.
         En contra de los deseos de la abuela mamá se fugó con su novio a la ciudad donde  se casaron y empezaron una vida juntos, una vida  que creían sería para siempre.
      Sin embargo, la abuela no estaba tan equivocada, él no era un hombre económicamente estable, sus ingresos provenían de sus composiciones, era un joven cantautor que vendía sus canciones a los artistas del momento.Cuando mi madre le dio la noticia de su embarazo decidió irse a EEUU a probar suerte y reunir dinero para el arribo de su primer bebé. Los dos estaban llenos de ilusión.
        Mientras Guillermo trabajaba duramente para labrarse un futuro mi madre también trabajaba en lo que podía para subsistir, desde dependienta en alguna tortillería hasta de cuidadora de niños.
          En esta historia de amor, como en muchas, hubo una villana.
Angélica era una mujer que conocía a mi madre y toda su vida había estado enamorada de Guillermo así que elaboró una gran calumnia, le escribía cartas a él diciéndole que mi madre lo engañaba, que desde que se había ido ella andaba de cama en cama, con uno y con otro... Que mi madre era una....    No puedo decir esa palabra...

          Guillermo cometió el peor error de su vida, creyó en Angélica y dudó de su esposa.
           Al paso de los meses, él dejó de escribirle a mi madre... Mi nacimiento llegó y él no apareció, cuando cumplí los tres meses de nacida mamá supo que él había regresado de EEUU y con una pequeña ilusión lo esperó pero Guillermo nunca llegó con nosotras, se fue directo a la casa de Angélica a quien llenó de regalos.


                                          TRES AÑOS DESPUÉS...                                               

               Cuando la pequeña María cumplió tres años Guillermo "recapacitó" supo por la gente del pueblo que su esposa siempre lo esperó, que María Esther Hernández era inocente de las calumnias de Angélica y buscó a mi madre, quería conocer a su hija, pero mamá había cambiado, aún lo amaba y quizás siempre lo amó, pero el  dolor ante el abandono al que la condenó a  ella y a su hija le congeló el corazón y tomando  a su pequeña en brazos le dijo "Ya no".

                 Esa decisión habría de cambiar nuestro destino, la vida para las dos pasaría etapas muy difíciles, al regresar a la casa de la abuela fue  señalada y juzgada principalmente por el tío Genaro que al verla llegar sola, con su pequeña María en brazos le dijo:

-Ahora si ya te chingaste...!!!*

    Pero mamá nunca perdió su dignidad ni su fe, porque sabes? Donde no hay un padre Dios existe.









El nombre de mi padre biológico y demás personajes que irán apareciendo en mi  historia  los he cambiado por respeto a sus vidas.



Glosario:
Cuando el tío Genaro le dijo a mi madre :Ahora si ya te chingaste*
Quiso decir:Estás perdida,ya no vales nada.


*Chingaste,palabra derivada del verbo "chingar" una expresión popular mexicana de la que derivan infinidad de significados,aunque en las altas esferas de la clase social mexicana este término es considerado una grosería o mala palabra debido al auge de este vocablo  la Real Academia de la lengua española ha decidido aceptarla formalmente.
      Vocablo que se utiliza para todo,desde lo mejor al decir "Está chingón"  hasta lo peor al decir "Está de la chingada"

Otros ejemplos de sus connotaciones:
-Denotando fraude:Me chingaron
-Ignorancia:Sepa la chingada
-Amenaza: Te voy a chingar
-Presumir: Soy el más chingón
Y así sucesivamente.




martes, 14 de marzo de 2017

💖Tu amor me causa dolor - Capítulo final

     


        En esa primavera reiniciaba nuevamente mi sendero, en paz, sin esa ilusión o búsqueda del amor mi vida era mucho más tranquila. Estaba paso a paso retomando mi estabilidad emocional, había noches en que en  la soledad añoraba aún el amor, sentirme refugiada en un par de brazos, pero la mente  tomaba las decisiones porque sabía que dejar al  corazón en libre albedrío sería nuevamente mi perdición.

     En mi trabajo, los niños, como todas las mañanas, correteaban disfrutando de su invaluable recreo. De pronto como salido de un mal sueño, en el portal del Jardín...Ahí estaba, el que otrora fuera mi esposo. Cuando la afanadora me llamó para decirme que me hablaban, ya me dirigía a la puerta de entrada, a mi mente llegaban como en una ráfaga de fuego el pasado tormentoso que junto a ese hombre había vivido. En un gesto de protección llevé mi mano al cuello y oprimí el dije que llevara pendiendo, un regalo, un recuerdo por siempre de Ricardo.

Entonces, respiré profundo, el verdugo, había vuelto.

Salí poniendo detrás de mí el candado en el portal como si temiera que quisiera entrar a mi único refugio. Mi trabajo.

        No era ni la sombra de lo que había sido. Su semblante denotaba inmensa tristeza. Había perdido algo de cabello, y su ropa era poco más que un harapo.

Haciendo acopio de serenidad le pregunté:
-¿Me buscabas?
-Si-Su voz era apenas audible-Necesitaba verte…Pedirte perdón…Sé que no puedo reparar el daño, pero estoy arrepentido de todo el mal que te hice…Estoy en la ruina, perdí todo en las apuestas, sin dinero me quedé sin amigos, si es que acaso lo fueron.

          Ahí estaba, derrotado, pidiéndome perdón, algo que para un hombre como él debía costarle mucho trabajo decirlo, sin embargo, no me alegraba verlo así, un sentimiento parecido a la lástima se apoderó de mí, tranquilamente le dije:

-Yo no soy nadie para perdonarte, pero si eso te hace feliz, no te preocupes, está bien. Yo he salido adelante. No hay nada que perdonar.

          Entonces aquel hombre que en el pasado fuera  un verdugo fuerte,despiadado e indiferente empezó a derramar lágrimas como un niño, luego bajando su mirada musitó:

-Llevo varios días sin comer

          Y no pude más, tomando unos billetes que traía en mi bolsillo los enrollé y al ponerlos en su mano le dije:
-Espero esto te ayude mientras consigues un trabajo, no es mucho, pero al menos unos días comerás, pero por favor, no vuelvas a buscarme.

    Entonces me dijo:

-Gracias…No, no volverás a saber de mí, te lo aseguro, eres tan buena, tan noble, cómo fue que te perdí…Gracias…Que Dios te bendiga

-Que Dios nos bendiga a los dos-Y al decirle eso me di la vuelta, deseando que no hubiese escuchado el golpe en mi corazón, sabiendo que con  esas palabras cerraba un capítulo, quizás el más oscuro de mi vida, pero en el que al fin lograba filtrarse un rayo de luz desde donde había nacido un milagro, el milagro de mi liberación.


fin



Epílogo



     Julián, después de tres intentos fallidos de relaciones amorosas se encuentra “felizmente”  casado.
      En lo que respecta a mí, liberada del yugo del verdugo deseaba reír,cantar,gritar al viento mi libertad y justo en esos momentos conocí a un grupo bohemio de poetas,músicos,cantantes,donde fui descubierta como cantautora...Pero eso, es otra historia.

   Actualmente estoy dedicada casi por completo a mi proyecto de investigación educativa, en la cual escribo y difundo cuentos infantiles  de mi autoría sobre los distintos oficios y profesiones, el propósito es estimular en los pequeños los valores vocacionales para que en el futuro se desarrollen como individuos leales a su nación y profesionistas por vocación y convicción. Es un proyecto idealista que me da grandes satisfacciones.

     También tengo un blog muy exitoso en Google plus 😉y ahí publico parte de mi biografía con la intención de mandar un mensaje a la mujer de que si por un mal amor he caído y me he levantado,que si de un verdugo me he liberado también ellas pueden lograrlo.

     Por supuesto, siempre hay aprendizajes, dicen que “Lo que no mata fortalece” pero lo ideal es que no muera nada ni nadie.




      Si alguien me preguntara  mi filosofía sobre el amor y la vida le diría….

He encontrado alegría
en la fe y lo divino
la pasión desmedida
¡En los juegos de niños…!!!

He encontrado consuelo…

¡Entre el fuego y el cielo…!!!




Los nombres de los personajes del relato los he cambiado por respeto a sus vidas y porque uno de ellos ya está en el cielo.
                                       

martes, 7 de marzo de 2017

💖Tu amor me causa dolor - Capítulo 9





     Hacia una semana que  Ricardo se había ido al cielo, pero jamás podría acostumbrarme a su ausencia, esa alegría que me rescataba de mis tristezas, el verdadero amor había estado siempre frente a mí, no en mi verdugo, sino en mi mejor amigo.

      Mis pensamientos fueron interrumpidos por unos toquidos en la puerta, estaba en casa, eran  vacaciones de semana mayor, algo que no ayudaba mucho a mi tristeza.

       Era Oswaldo, un empleado de Ricardo, traía consigo una pequeña caja, sólo me dijo:

-Buenos días maestra... Le traigo esto, mi patrón lo compró para usted, antes de que…bueno, él pensaba pedirle matrimonio, usted sabe que él me tenía mucha confianza, me dio  a guardar esto para usted, iba a dárselo cuando le propusiera matrimonio, aquí lo tiene maestra…Días antes, él me encargó mucho que cuidara de usted, que curioso, como si hubiera presentido que se iría. Bueno, aquí tiene, y ya sabe, cuenta conmigo para lo que guste…

     La caja contenía una exquisita cadena con el dije de una margarita…y una tarjeta:









Guardé cuidadosamente la tarjeta.    Esa mañana, mientras anudaba mi dije al cuello, mirándome al espejo, logré sonreír con una extraña alegría, Ricardo seguía ahí, a mi lado, el cielo no se lo había llevado del todo y de pronto, mientras me preparaba para salvar mi día  empecé a tararear una canción…
“Ricardo…”
Me había olvidado por completo de mi verdugo que seguía levantando murallas y pareciera que a la  muerte de mi amigo  se  había engrandecido.



-¿En qué piensas?-Me había preguntado  mientras desayunábamos-No me lo digas, en Ricardo. No pensé que te afectara tanto ¿Hasta cuándo vas  a superarlo? Bueno…
-Fue el mejor. El mejor amigo que pude tener
-Pues, al menos no tendré que preocuparme por pagarle, le debía demasiado dinero…-El comentario sarcástico acompañado de una risa burlona lastimó mi corazón y levantándome de súbito me fui a la habitación. No tenía humor para su crueldad.

La actitud lo ofendió tanto al grado de seguirme

-Me dejaste con la palabra en la boca
-No es así, tengo cosas que hacer
-Estas muy alzada, que no vuelva a suceder.

         Estaba ya en mi tocador, en mis manos el pequeño cuadro de margaritas, que me regalara mi amigo, en mi mente una plegaria

“Ricardo, ayúdame por favor, dame las fuerzas que necesito”

-¿Supones que me llevaré esta camisa al trabajo? ¿Se te ha olvidado cómo planchar?-La voz molesta de mi verdugo me devolvía al presente.
Entonces, con una fuerza inusitada, hablé:

-Si no te gusta como plancho, llévala a la   panchaduría
-¿Qué estupidez estás diciendo?

-Lo que oíste…-una cachetada me impidió terminar la frase,  me había tirado sobre la cama, apretando mi cuello, una sombra oscureciendo su mirada, mientras en voz muy baja me decía:

-Si esto es lo que quieres, golpes, púes te los daré

-Déjame… Suéltame...-Le supliqué, tuve mucho miedo, fingí sumisión porque sabía que sólo eso me salvaría…Julián estaba fuera de control, a diferencia de otros tiempos en que súbitamente cambiaba de actitud pidiéndome perdón casi instantáneamente en esa ocasión su ira no desaparecía, pero hubo algo, algo lo detuvo y me soltó.
-Perdóname…
Mi súplica lo había calmado y poniéndose rápidamente de pie se marchó.

        Tan pronto como se fue, tomé una maleta y eché algo de ropa, subí a mi auto y me fui a casa, sin rodeos, sin más, me dirigí a mis padres que estaban juntos en la sala, los cuales después de ver la maleta se veían entre sí.
         Sin fuerzas para continuar fingiendo, les conté todo, la farsa sostenida por tanto tiempo, la violencia de la que había sido objeto,  mi padre se había levantado recibiéndome en sus brazos, maldiciendo por mi dolor.

💖💖💖💖💖


    Algunas semanas después, cuando en mi alma había un poco de calma, decidí ir a casa por mis pertenencias, habían cambiado la cerradura.
       Una mujer que al parecer no se sorprendía al verme entró y rápidamente salió con los papeles que la acreditaban como dueña, entonces recordé…Había amado y confiado tanto en mi verdugo que le había firmado una carta poder para el pago de  los  servicios y con ese documento la había vendido. A punto del colapso me retiré, cómo podía haberme hecho eso.

       Cuando llegué con mis padres, no sabía que hacer…Cómo decirles que no sólo había perdido mi corazón, mi dignidad…sino que lo había perdido todo… Pero lo hice.    

      Cómo cuando era una niña de seis años papá me arropó entre sus brazos al tiempo que me decía:

-Estoy yo aquí, soy tú padre y esta es tu casa…Deja que ese infeliz siga cavando su propio  infierno.








martes, 28 de febrero de 2017

💖Tu amor me causa dolor - Capítulo 8

    


         Despertamos e iniciamos nuestra rutina queriendo salvar el día, pero sin imaginar lo que nos depare el destino, Así que esa mañana mientras me preparaba para el trabajo recibí una llamada telefónica, mi amigo Ricardo había sufrido un accidente, un auto en exceso de velocidad se había colapsado contra él, que a su vez había salido disparado sobre otros autos, varios heridos de gravedad, eternos me parecían los minutos para llegar al hospital.

        Estaba en terapia intensiva, por su estado crítico, después de varias horas, sólo podía pasar un familiar a verlo y su esposa en un acto compasivo  e inexplicable me dejó pasar.

-¿Por qué has tardado tanto?-fueron sus primeras palabras, en sus ojos se veía la tristeza, alegría y ansiedad por verme.
-He venido en cuanto me avisaron.
-No te angusties, todo saldrá bien, no estaré mucho tiempo en esta cama.
-Lo sé y más te vale que así sea Ricardo.
 -Vida...
-¿Si...?
 -Ya no puedo seguir callando… Te amo…ya no permitiré que sigas sufriendo…no te mereces tanta infelicidad… Creí que moriría y tu imagen era lo único que venía a mi mente, sufrí tanto sólo de imaginar que no volvería  a verte…quiero pedirte que te cases conmigo, sé que crees amar a tu verdugo...Pero no es así, corazón… quiero tenerte a mi lado, he comprado una casa…donde viviremos, no me importa nada, hablaré con mi esposa, entendiéndolo o no, voy a pedirle el divorcio. No me dices nada, te he sorprendido.

-No, no es así…

-Pues entonces, acepta vivir conmigo, juro ante Dios  amarte cada instante de mi vida…Nada me importa…sólo tú-Ricardo estaba muy agitado, había hecho una pausa en la que tomándolo de la mano pude empezar a ver con claridad mis sentimientos, por primera vez libre de las murallas y cadenas que me impedían abrigar la grandeza de su amor.

      Mi corazón lloraba lágrimas de emoción, de pronto soñé con  un mundo lleno de felicidad a su lado, si… ¡Si, aceptaría…!!! Claro que sí, nos casaríamos, seriamos muy felices, tendríamos una gran familia llena de amor.

Pero entonces, el cielo llegó.

-Vida, ¿Cómo dejaron  entrar a  estos niños contigo…? -Me preguntó, mientras una puñalada atravesaba mi corazón y enmudecía mi garganta, pues a mi lado, no había nadie.

-¿Qué niños mi amor?

-Los que están aquí, a tu lado-Ricardo estaba en el umbral del cielo que lo estaba llamando…conteniendo inmensas lágrimas de dolor, una descarga que atravesó mi columna llegó a mi pecho oprimiendo mi respiración, apenas pude decir:

-Han venido a conocer… a mi caballero… de la inquebrantable  armadura.

-Mi vida…no sufras, aleja ese pesar de tus hermosos ojos, ya no habrá más dolor corazón, dime que me amas, y dame un beso que tengo sueño…soñaré contigo, con nosotros, juntos…mi María…frágil y fuerte como una margarita-Musitó quedándose lentamente dormido.

       Después de eso, Ricardo permaneció sedado poco más de veinte días, ya no volvió en sí, los aparatos médicos controlaban su vida, su corazón. Cada día y cada noche estuve a las puertas de terapia intensiva, hasta que el cielo llegó por él, por ése amor que me había sostenido, que me había querido, pero que  ya no podía quedarse más conmigo.

      Todo el dolor que suponía haber vivido  no se comparaba a la pena que partía mi ser en pedazos, avisé  a todos quienes lo conocían, mientras su familia hacia lo mismo, mis muchachas indígenas, quienes tanto lo amaban no podían venir, no había quien me ayudara a transportarlas, porque cada quien estaba viviendo su pena.



      En el sepelio, mientras el féretro iba bajando se le ofreció una  despedida con lista de presentes, cuando se mencionó a los indígenas…hubo un silencio, nadie los recordaba, entonces  grité: ¡PRESENTE…!!! Desplomándome de dolor, la imagen de  “Mujer  que viene del Mar” aquella joven indígena, serena, fuerte, de mirada tranquila parecía acercarse a mi lado fundiéndose en mi alma adolorida, sin aliento, desgarrada por el dolor.






lunes, 20 de febrero de 2017

💖Tu amor me causa dolor - Capítulo 7

         



        Los viajes a la sierra con  Ricardo, aquello que había empezado como un sueño, un juramento de ideales, se hacía realidad y han sido lo mejor que la vida ha podido darme.

      Recuerdo un viaje en el invierno que fue muy duro, con un frío que calaba hasta los huesos, la calefacción  de la camioneta difícilmente lograba calentarnos, el agua nieve apenas permitía vislumbrar  el camino, miles de kilómetros de sierra y desierto, luego desierto y otra vez campos de sierra, a punto estábamos casi de regresarnos por el mal clima pero Ricardo era difícil de vencer.

-Venimos de muy lejos ¿Qué pasará si están las muchachas y no nos ven? no quiero que eso las desanime y empiecen a faltar…. ¡Hasta la victoria...!-Nos vitoreaba entusiasmado, mientras tomaba mi mano alzándola al vuelo.

-¡Hasta la victoria!!! - Contestábamos en coro mientras brindábamos con  Coca Cola y  jugos de naranjada.

      Efectivamente, tal como lo pensaba Ricardo, al llegar a la Comunidad, bajo el techo de nuestra improvisada Escuela-enramada, con  sus cuadernos como paraguas, resguardandose del agua nieve, estaban nuestras alumnas. Con la esperanza, el deseo de superarse y aprender esparcido en sus grandes ojos mientras nos veían bajar de la camioneta, sus rostros irradiando alegría, creo que nunca antes un maestro había sido tan esperado.

Auka…!!! * -Les dijimos, la primer palabra que  habíamos aprendido de su dialecto.


      
        Casi al finalizar ese invierno en uno de nuestros viajes tuvimos una extraña despedida por “Mujer que viene del Mar”.

     -“Maestra María, maestra  María…Estaba en casa cuando  escuché un golpe en la puerta, fue como si alguien hubiera arrojado una piedra, cuando salí el ave negra estaba posada en el mezquite, eso es muy malo. Luego usted vino a mi mente y he corrido a alcanzarla. Cuídese mucho por favor, sea fuerte, necesitará serlo, la esperaremos, siempre.”

   La dulce muchacha no nos habría dejado partir  hasta escucharme decir:
-Esta bien me cuidaré, seré fuerte y regresaré.

  “Pa iboch kiak mtara… Pa iboch kiak mtara… Pa iboch kiak mtara”*

     Fue la respuesta a mis palabras que “Mujer que viene del Mar”  repetía una y otra vez mientras nos envolvía con  suaves caricias  de incienso alrededor  nuestro y aún lo decía mientras tomábamos la carretera bajo aquel límpido cielo.
Creo que nunca  antes un corazón partido como el mío había sentido tanto amor.

       Sin embargo, en casa, el mal carácter de mi verdugo lejos de aminorar con mi dedicación, con mi amor, con mis detalles, iba en aumento, ahora veía en sus ojos un coraje que me alertaba, su mirada se ensombrecía y eso era algo que me atemorizaba.

      ¿Cómo podía llevarme a su reino de seducción, decirme palabras tan hermosas  al oído y después actuar como si me odiara…?
    Luego llegaron las ausencias…Si, las ausencias de Julián en casa eran cada vez más prolongadas, un perfume distinto al mío en sus camisas y nuevamente las carencias económicas, eran señales inequívocas de que vivía algún amorío.
     Y sorpresivamente eso era algo que ya no me importaba. Ya no añoraba  la ternura del amor, ése que con vehemencia quería encontrar en mi verdugo, veía en mi amigo Ricardo, en mis indígenas, en mis compañeros tan idealistas como yo un amor puro, dulce como el agua del arroyo que se deslizaba entre aquéllos  cerros de verde y púrpura… bello como el resplandor de los atardeceres que  bañaba nuestros rostros mientras recorríamos kilómetros y kilómetros de carretera.





     


Glosario:
-Auka:Hola (Saludo en dialecto PAI PAI)
-Pa iboch kiak mtara:Hasta pronto y que el gran creador quede con usted (Bendición en dialecto PAI PAI )