Siempre lograba lo que se proponía, su alma, su ser, su carácter eran indomables, pero de una nobleza…inconmensurable.
Y como todos nosotros, él también tenía su propia historia.
Papá era mucho mayor que mi madre, le ganaba en años y también le ganó su corazón. Nació en una época en que los peones y las nanas no tenían ni voz ni voto. Cuando su madre, la abuela Pachita se dio cuenta de lo inteligente que era su hijo, pidió hablar con el amo-así se le decía al patrón- Para pedirle permiso para llevar a su niño a la Escuela. El hacendado era abusivo y desconfiado y de inmediato la cuestionó:
-¿Para que necesitas que tu hijo estudie?
-Es que es muy vivo amo, ya sabe hacer cuentas
Y claro, el hacendado no lo permitió, la abuela Pachita me contaba que le había dicho
-¡Nada de Escuela…!!! Tu hijo me ayudará cuidando el ganado que es donde lo necesito y así será.
La abuela Pachita aceptó, no podía hacer nada, eran tiempos de “Te aclimatas” o “Te aclichingan”* así que papá, ese pequeñito tan inteligente y deseoso de estudiar nunca pisó la escuela. El tiempo pasó y ese niño se hizo hombre, entonces tomó a su madre de la mano y se fueron de la Hacienda, eran tiempos de lucha. No había donde vivir, así que seguido por muchos por su carisma invadió las tierras, aquellas que habían esclavizado a su madre y habían atado sus sueños, si, las tierras del amo.
Cuando el hacendado se dio cuenta de la invasión lleno de coraje llegó gritando:
-¿Quien está al mando…?
-Con el que está hablando-Contestó mi padre, a él se unieron cientos de peones hartos, hambrientos y deseosos de gastar su espalda, pero en su propia tierra. Ésa fue una de las primeras causas perdidas que venciera.
Cuando papá me contaba su historia, las lágrimas rodaban por sus mejillas…Y un nudo se hacía en mi garganta.
Aquel hacendado pudo quitarle el derecho al estudio, pero no pudo vencer su alma, irónicamente la lleno de fuerza y coraje para llegar a ser…
Ése gran hombre, que ayudó a tanta gente, que no terminaría de decirte todos sus nombres.
Muchas murallas han sido erigidas a lo largo de la historia, algunas ladrillo a ladrillo, otras con golpes al alma…Pero, como alguien dijo alguna vez "Échame a los lobos… y regresaré para liberar a mi manada…"
Mientras la tiranía confía en ganar su batalla, dentro de tu ser, en silencio y con fuerza, sabes? están tus alas.
GLOSARIO
*Aclimatas: Adaptar, integrar
*Aclichingan: Pagar las consecuencias, recibir la venganza por tus actos
Palabras utilizadas en la mexicanidad derivada de la tan citada palabra de Octavio Paz "la chingada"





























