Era un hermoso día que recibía al otoño.
Debía pasar a casa de Irasema, ahí me peinaría y maquillaría, el vestuario era
una sorpresa que mi amiga no había querido mostrarme, solo me había adelantado
TE ENCANTARÁ MELINNA, desde luego mi imagen, todo supervisado por ella. Luego
de ahí nos trasladaríamos al estudio fotográfico, en fin, cuando llegó Antonio,
me sentí liberada de un gran peso de encima, realmente estaba estresada y emocionada,
-Hola…como supiste…?
-Está en el calendario del grupo. Hoy tienes tu sesión
de fotos-Me contestó.
-Te llevaré, no quiero que manejes, será más
relajado si te llevo-Ante mi asombro agregó…-Mientras me necesites estaré a tu
lado.
Unas horas más tarde, estaba ante las
cámaras fotográficas con un fabuloso vestido color perla con aplicaciones
doradas... y mi cabellera, espectacular. El lanzamiento de mi carrera
estaba a punto del despegue.
Mientras
Irasema y Antonio revisaban cada detalle de mis movimientos, sugiriéndole las poses al fotógrafo, en cada flash de la
cámara nacía Melinna, la cantante, la chica espectacular que estaba lista, para
volver a soñar.
Y un mes después llegó el día de la
grabación. Recuerdo que muchos pensamientos vinieron a mi mente, el principal,
al pisar la oficina del productor, fue QUÉ ESTOY HACIENDO YO EN UN ESTUDIO DE
GRABACIÓN…Pero me sentí cobijada por mi
grupo de amigos, por Irasema que confiaba ciegamente en mi talento y en mis
canciones, aunque fue un momento muy importante y en esas ocasiones siempre se
busca compartirlo con quienes consideramos importantes, Christian no me
acompañó…Me seguía a todas partes, estaba al pendiente de mí, me había
declarado su amor, me enviada rosas al trabajo, me llenaba de detalles y a mí
me atraía demasiado pero no me decidía a
aceptarlo, ya había vivido un infierno y no quería repetirlo, estaba llena de
dudas y las palabras de Irasema descalificando
a Christian a cada segundo no
ayudaban en mucho, tenía miedo de volver a amar.
Haciendo a un lado mis pensamientos sobre
el amor, entré al estudio de grabación y
como parte de mi fe me persigné encomendándome a Dios para que me ayudara y que
todo saliera bien. Y así fue.
La primer canción que grabé, fue
“Presentimiento”...Y déjame decirte que aunque nunca tomé clases de
vocalización, la primer prueba salió muy bien, la paciencia y profesionalismo
de mi productor me motivaron muchísimo, ése día grabé un tercio del material y
en dos sesiones posteriores se concluyó la grabación.
Meses después, los arreglos musicales, que
es lo que los compositores llamamos EL
VESTIDO de la canción, quedaron estupendos. Oscar el productor y arreglista
volcó con un estilo espectacular toda su genialidad musical, no exagero, podrás
comprobarlo cuando tengas oportunidad de escuchar mis temas y sabrás la belleza de la que te hablo.
Así que, en una tarde lluviosa de Octubre,
tuve en mis manos mi grabación. Y no me avergüenza contarte, cuando Oscar me
entregó mi material brinqué, grité y
lloré de emoción…dando de vueltas como una niña bajo la lluvia…!!!
Eso que dicen los cantantes de sus producciones cuando las presentan, que
son como un hijo, es cierto, es algo tan tuyo, tan dentro de tu alma…
Al llegar a casa mis padres vertieron
lágrimas de emoción, se desgastaron en elogios diciéndome lo guapa que había
salido en la portada y acostumbrándose poco a poco al nombre artístico de su hija como Melinna.
Esa noche me sentí como aquél día de
verano, cuando llegué entregándole a mi madre
mi título como Licenciada en Educación Preescolar…Cuando quise decirle
que su sacrificio al sacarme adelante no había sido en balde, sí, me sentí,
llena de orgullo y felicidad.
Puse la música a todo volumen en la
terraza de nuestro hogar y junto con mis padres y hermanos disfrutamos el
talento, la sensación y la voz inigualable, incomparable, de MELINNA
En
este mundo nadie debería de sufrir, sino vivir en cada momento la mayor felicidad, pero no podríamos valorar un
sublime momento si no hubiésemos conocido antes el sufrimiento. No hay una fórmula
mágica para olvidar o aliviar el dolor vivido, sólo debemos pensar que todo tiene una razón,
que hay caminos con cruceros inesperados,debemos pensar que no sólo piedras se recogen en el camino,que lamentar nuestros errores, incluso al desear no
haberlos vivido nos perderíamos con ello de esos pasajes de felicidad que
pudiera ofrecernos en el futuro, Dios,el cielo o si quieres llamarlo nuestro destino.













