En el tiempo que conviví con Lilí y el grupo de amigos,
músicos y poetas, pude percatarme de que hay diferentes tipos de artistas, los
que buscan fama y dinero, los que sólo les basta la fama y los que les es
suficiente con entregarse a sus amigos, a su lugar, que Dios les ha dado el
talento y las alas, pero en lugar de emprender el vuelo deciden quedarse en “casa”.
Conocí grandes talentos de la literatura como Antonio, estupendo cantante, de presencia
arrolladora,rubio,apuesto y tan fino como un príncipe ,pero lo principal eran su carisma, sus sentimientos tan puros y nobles, tan
transparente como el agua de un manantial, ése en el que puedes ver reflejado
tu rostro…En el que dormita la luna.
Y seguro pensarás “Y si era tan fabuloso por qué no le
correspondiste”, últimamente me lo han preguntado mucho J
Antonio era un gran poeta, había publicado ya algunos de
sus libros con mucho éxito, recuerdo una noche en que, se dio uno de esos momentos
románticos en los que logras apartarte de los demás, en una de nuestras
reuniones en casa de Lilí, en el que tomados de la mano, recargados en su auto,
contemplando la luna me habló más allá del corazón y yo lo escuché más allá de
la razón.
-Linda, debo hacerte una confesión
-Dime, te escucho
- ¿Tengo tu promesa de que no me alejarás de tu vida
después de escucharme?
Entonces le dije:
- ¿Que puede ser tan grave? Por supuesto que seguiré aquí
-Soy casado
- ¿Es eso tan
grave?-Traté de reír y aparentar que no me interesaba, pero era algo que no me esperaba,
no de él… Entonces pensé “Porqué nadie me lo dijo”…
-Yo les pedí a todos que no lo comentaran -Me leía el
pensamiento-tenía miedo de que huyeras de mi…La verdad, mi matrimonio está pendiendo
de un hilo, mi mujer me detesta, mas no a mi dinero, lo cual no me interesa,
pero tenemos una hija a la que adoro, sólo quiero estar con ella para sacar
adelante a mi pequeña, pero
definitivamente me divorciaré…perdóname por no haber sido honesto contigo, pero
te amo y tuve mucho miedo de que te alejaras de mí.
-No tienes que justificarte…solo somos amigos-le dije con
un extraño dolor en mi pecho, con cierta amargura en mi voz y me sentí débil…débil pero también fuerte como un margarita…
-Creo que te he perdido y no te culpo, pero por favor, no
te alejes. Te juro que entre mi mujer y yo no existe nada,sólo cubrimos las apariencias.
Antonio me seguía hasta mi auto, no quise despedirme de nadie, me dolía el engaño por
cualquiera que hubiese sido el motivo, entonces él me detuvo por un instante,
buscando mi ojos
-Te buscaré, esto no puede quedar así…Podemos tener una
vida juntos, ¿Cómo puedo demostrarte que lo siento? Siempre soñé con una mujer
como tú…Te amo, háblame…no me dejes así, por favor mi amor.
Subí al auto pero ahí estaba él a un lado, inmóvil,
mirándome con sus ojos tristes y no me pareció justo marcharme así, entonces
bajando la ventanilla, esperando que no escuchara el golpe de mi corazón le dije:
-No estés triste eres un hombre maravilloso que ha
cerrado sus alas para que su hija pueda volar y eso te hace admirable a mis
ojos.
- ¿No te he perdido?
-No, eso nunca…
Sonríe, todo estará bien.
Empezaba a clarear el alba...entonces, arranqué el motor y me alejé, a través del espejo retrovisor pude ver cómo me observaba,
conduje lentamente, no quería alejarme, él levantó su mirada y me dio una
sonrisa, aquélla con la que me había cautivado la primera vez que lo vi.
No voy a decir que no me importó,en el fondo me había ilusionado,pero por cualesquiera que fueran los motivos Antonio no era un hombre libre,nuevamente el amor llegaba,pero no para quedarse,tan sólo para llenar mi alma de inspiración.
No voy a decir que no me importó,en el fondo me había ilusionado,pero por cualesquiera que fueran los motivos Antonio no era un hombre libre,nuevamente el amor llegaba,pero no para quedarse,tan sólo para llenar mi alma de inspiración.
SONRÍE
Sonríe cuando te sientas
Abatido por la vida
Sonríe cuando presientas
Que mi corazón te olvida.
Sonríe cuando el dolor
Agobie tu pensamiento
Y se convierta en tormento
Lo que hoy dices es amor.
Sonríe que sin dudar
En silenciosa promesa
Este corazón te espera
Deseándose enamorar.
Y si al terminar el día
La soledad te venciera
Sonríe que el alma mía
Sólo vive por tu espera.




