La otra noche salí con una amiga, es el tipo de amiga que cuando quiere invitarme o me invita no acepta un "no" por respuesta. Lucía me adora y se desvive hablando de mí ante sus amistades y como en todas partes hay quienes no les agrada escuchar los halagos de los demás. El egoísmo en la mayoría de sus casos no les permite reconocerlo.-María es compositora y escribe poesía. Tiene un blog y le va muy bien en el. A que si hermosa?-Me preguntaba Lucía en la reunión (ahora ya sabes de donde saqué la palabra hermosa, la aprendí de ella)
-Sí, así es- respondí con una cohibida sonrisa
-¿En serio cantas? ¡Ja..!!! -La pregunta incrédula de una de los presentes lastimó a Lucia quien con disimulado enojo respondió:
-¡Por supuesto que canta y precioso…!!!
Mi mirada a Lucia la calmó, era esa mirada que las dos entendemos y en la que nos decimos cuando no vale la pena seguir ese tipo de comentarios así que nos dejamos llevar por el ritmo de la fiesta.
Entrada más la noche, la gente dejó de bailar, la misma chica, que supe se llamaba Elisa, se dirigió a mí para decirme
-¿Y porque no nos cantas María? Aajajaja A ver si despiertas a la gente que estos del conjunto nos tiene dormidos…Aajajajajaja….-Y de pronto todas las miradas de quienes estaban en la mesa se volcaron en mí, Lucía movía su cabeza con molestia ante lo que era una evidente burla pero yo me levanté y me dirigí hasta el conjunto musical. Recordé mis primeros nervios cuando empezara a cantar. Dicen que lo que bien se aprende nunca se olvida y entonces les di la nota a los jóvenes del conjunto y empecé a cantar, estaba nerviosa, no por cantar sino por lo tenso del ambiente y esas actitudes tan inmaduras que solo contaminan el ambiente.
El lugar estaba atestado pero la pista vacía. Hice el truco de la cuarta pared*
Así pues, la música invadió mi ser y me dejé llevar, como una muñeca pude desplazarme con mi mejor coquetería, veía a todos, sin mirar a nadie. Cuando terminé la primer canción al quitar la cuarta pared vi con alegría la pista llena de gente coreando y bailando mis temas y continué cantando mientras Lucía se desbarataba aplaudiéndome y gritando:
-¡Eso…!!! ¡Es todo María..!!! ¡Vamos por más, venga..!!!
Los invitados bailaban dando sus mejores pasos al tiempo que charlaban y el ambiente estaba tan padre, tan sano, que ni siquiera reparé en la mirada de desconcierto de Elisa, mis ojos estaban en mi amiga Lucía, hubo un momento mientras cantaba que se acercó a decirme al odio. “Estás esplendorosa” Y eso, eso siempre es lo mejor cuando me suceden estas cosas. He sobrevivido a tantos ataques emocionales que muchas veces creo debo tener un ángel muy grande para sobrevivir tantos desencuentros a mi paso.
Mira, hay personas que no te conocen, que no saben nada de ti ni de tu esencia y sólo por placer buscan dañarte, hacerte sentir mal, ésa es su misión en la vida, alimentarse de egoísmos y envidias.
Hay personas a quienes les molesta tus triunfos, tan huecas de su corazón que les impide actuar en favor de la razón. No saben de sueños, de los ideales que abanderan tu pasión. Es entonces cuando yo te digo, nada, nada puede ser tan fuerte como para derrocar tu alegría, vivamos de frente, sin esperar complacencias, al fin sabemos que lo que se siembra se cosecha. Y si es necesario montar la cuarta pared para subsistir, pues adelante cariño, empecemos a construir...!!!
-Sí, así es- respondí con una cohibida sonrisa
-¿En serio cantas? ¡Ja..!!! -La pregunta incrédula de una de los presentes lastimó a Lucia quien con disimulado enojo respondió:
-¡Por supuesto que canta y precioso…!!!
Mi mirada a Lucia la calmó, era esa mirada que las dos entendemos y en la que nos decimos cuando no vale la pena seguir ese tipo de comentarios así que nos dejamos llevar por el ritmo de la fiesta.
Entrada más la noche, la gente dejó de bailar, la misma chica, que supe se llamaba Elisa, se dirigió a mí para decirme
-¿Y porque no nos cantas María? Aajajaja A ver si despiertas a la gente que estos del conjunto nos tiene dormidos…Aajajajajaja….-Y de pronto todas las miradas de quienes estaban en la mesa se volcaron en mí, Lucía movía su cabeza con molestia ante lo que era una evidente burla pero yo me levanté y me dirigí hasta el conjunto musical. Recordé mis primeros nervios cuando empezara a cantar. Dicen que lo que bien se aprende nunca se olvida y entonces les di la nota a los jóvenes del conjunto y empecé a cantar, estaba nerviosa, no por cantar sino por lo tenso del ambiente y esas actitudes tan inmaduras que solo contaminan el ambiente.
El lugar estaba atestado pero la pista vacía. Hice el truco de la cuarta pared*
Así pues, la música invadió mi ser y me dejé llevar, como una muñeca pude desplazarme con mi mejor coquetería, veía a todos, sin mirar a nadie. Cuando terminé la primer canción al quitar la cuarta pared vi con alegría la pista llena de gente coreando y bailando mis temas y continué cantando mientras Lucía se desbarataba aplaudiéndome y gritando:
-¡Eso…!!! ¡Es todo María..!!! ¡Vamos por más, venga..!!!
Los invitados bailaban dando sus mejores pasos al tiempo que charlaban y el ambiente estaba tan padre, tan sano, que ni siquiera reparé en la mirada de desconcierto de Elisa, mis ojos estaban en mi amiga Lucía, hubo un momento mientras cantaba que se acercó a decirme al odio. “Estás esplendorosa” Y eso, eso siempre es lo mejor cuando me suceden estas cosas. He sobrevivido a tantos ataques emocionales que muchas veces creo debo tener un ángel muy grande para sobrevivir tantos desencuentros a mi paso.
Mira, hay personas que no te conocen, que no saben nada de ti ni de tu esencia y sólo por placer buscan dañarte, hacerte sentir mal, ésa es su misión en la vida, alimentarse de egoísmos y envidias.
Hay personas a quienes les molesta tus triunfos, tan huecas de su corazón que les impide actuar en favor de la razón. No saben de sueños, de los ideales que abanderan tu pasión. Es entonces cuando yo te digo, nada, nada puede ser tan fuerte como para derrocar tu alegría, vivamos de frente, sin esperar complacencias, al fin sabemos que lo que se siembra se cosecha. Y si es necesario montar la cuarta pared para subsistir, pues adelante cariño, empecemos a construir...!!!
“Si titán o gitana en tu labor tropiezas
que el dolor no turbe esa lucha incesante
dale a los ríos tu caudal de penas…
y se de la vida… ¡su más fiel amante!
Y si en el mundo olvidan tu historia
¡Que no te detenga decepción tan vana!
la fe y constancia sembrarán tu gloria
¡Y habrá triunfado el despertar de tu alma..!!!”
*En el ambiente artístico LA CUARTA PARED, cuando cantas, es situarte en un punto en blanco, ves todo pero sin fijar tu vista en alguien en particular y no distraer tu actuación.















