- ¡Melinna…!!!
Hacía tanto tiempo que nadie me
llamaba por mi nombre artístico que casi lo había olvidado. Era Irasema,
gritamos llenas de efusividad al encontrarnos, como siempre lo hacíamos,
estábamos entre el bullicio de la gente en un centro comercial del que salimos
rápidamente para poder conversar.
- ¿Cuándo nos vemos?
Para decirle a Irene que lleve el video de la fiesta que le organizaste
a Christian para que lo veamos juntas.
- ¿Este fin de semana? -Propuse
- ¡Siiiii …!! Entonces
nos vemos llevo algo de prisa.
-Yo también y estrechándonos en un abrazo quedamos en vernos.
Desde que me
vivía con Christian el único lazo que no había roto era el de mis padres,por lo demás, no salía a ninguna reunión que me invitaran, frecuentaba muy poco a mis amigas así que me entusiasmó la
idea de volver a reunirme con Irasema, era recordar nuestros tiempos, aquellos
llenos de ensoñación y poesía.
Llegó el fin
de semana y desde muy temprano me preparé para la visita de mi querida amiga,
Christian llegaría tarde pues había tenido un compromiso, lo cual era perfecto
pues nos daría a Irasema y a mí, unas horas a solas para platicar esas cosas de
mujeres que alimentan nuestro sentimentalismo y alegría. Las carcajadas de
Irasema y su amiga Irene llegaban hasta la cocina donde yo llenaba una
charola con abundantes quesos y frituras, de pronto, súbitamente se llenó la casa
de silencio, algo intrigada me dirigí la sala.
La voz de Irasema era apenas audible.
-Quiero que en este mismo instante borres de tu mente y de tu
cámara esa imagen, Melinna no debe ver esto por ningún motivo-Le decía a Irene
mientras en la pantalla del televisor el vídeo proyectaba la imagen de
Christian besándose apasionadamente con una mujer. En nuestra casa, casi en mi
propia cara…en la fiesta que con tanta ilusión le había preparado.
Sentí que una daga atravesaba mi columna mientras con la voz
entrecortada le musité:
-Es tarde, lo he visto ya.
El rostro de
Irasema palideció
Con pasos
vacilantes llegué hasta el sofá y la amiga de Irasema apenada y con toda
discreción había apagado el reproductor del vídeo dejándonos a solas.
-Seguro debe ser alguna resbalosa de las muchas que se le
lanzan.
-No lo justifiques…- Poco a poco mi alma se iba inundando de
dolor, de celos y una profunda decepción -Siempre tuviste razón. Me decías que
él me haría derramar muchas lágrimas, que no me quería y nunca te escuché…!!!
-No lo justifico, pero porque no escuchas lo que él tenga que
decirte.
-No lo defiendas
-Te defiendo ti, lo amas, no lo pierdas por “esto”
-Déjame sola amiga, por favor…
El resto del
día estuve como autómata no podía creer tanto cinismo, besarse con otra en
nuestra propia casa…Cómo podía ser tan vil…Y ¿Sabes? La nube gris que solía entristecer mis días, ésa de la
que te he hablado, por primera vez no llegó…Quizás porque no era necesaria ya.
Amenazada una tormenta…una tormenta de fuego que oscurecía
mis pensamientos y quemaba mi corazón. Me preguntaba una y otra vez...En qué
fallé… ¿Que hombre se besa con otra mujer en su propia casa mientras su esposa le celebra una fiesta de cumpleaños…? Me pregunté porque todo mi amor no había
sido suficiente, la respuesta era tan simple y sencilla, simplemente porque no
me amaba.
Si, por ello es que ahora sé, que cuando alguien no te ama, aunque le
entregues el alma.
¿Amar de más es un error? Hasta dónde llega la dignidad del
amor…Hasta dónde llega la capacidad del perdón. ¿Que tan amplio puede ser el
criterio de una mujer cuando se siente engañada? ¿Es aceptable la infidelidad o es la
fidelidad la que ha pasado de moda?
"Amor perdona... amarte de más fue mi error."
















