Acompañar a mi amigo Ricardo a llevar educación a nuestras indígenas, ha sido la más bella experiencia que pude tener...chicas que poco a poco se habían ido abriendo al dialogo, a la convivencia, a contar sus historias, como de la discriminación de la que habían sido objeto al intentar asistir a la Escuela,de la llegada de algunos “historiadores” que aprovechando la ingenuidad de algunas de ellas las habían seducido para después abandonarlas embarazadas, en la Comunidad Indígena la mayoría de las chicas vivían solas, con dos o tres niños, pocas en matrimonio, tal pareciera que el viajero sólo había llegado ahí como un ambicioso y cobarde conquistador.
Tenían una
fuerza que nos contagiaba, un espíritu indomable que les permitía reír aún en
medio de su falta de estudios, de sus
carencias, sólo materiales, porque la riqueza de su lengua, su cultura y
sabiduría eran envidiables, orgullo de nuestras raíces, curiosamente siendo su
maestra, eran ellas quienes me enseñaban, en cada actuar, en cada palabra, en
cada tejido que rodeaba nuestra improvisada escuela y cuando la Jefa
tribal empezó a enseñarme el dialecto, hablándome sobre sus
abuelos, la historia de cada río y cada roca, entonces me preguntaba en mis
adentros, quién enseñaba a quién.
A nuestra causa se unieron dos jóvenes
normalistas recién egresados, a sabiendas de que no había paga, que las
condiciones eran adversas y un invierno fatal, abrazaron nuestros ideales,
llenando de felicidad mi corazón.
Al término de cada
asesoría nuestras alumnas nos ofrecían
una ceremonia de bendición y un platillo típico de significado especial para la
tribu, aunque les decíamos que no era necesario, pues les ofrecíamos nuestro
trabajo gratuitamente, siempre nos sorprendían con algo especial. Esos viajes
nutrían mi alma, la nube gris había desaparecido ante ese canto místico de
nuestras indígenas, sometida quizás en
los atrapa sueños que me regalaran y pendían de mi bolso.
QUÉ ERA MI DESAMOR,COMPARADO CON EL
DOLOR DE SER VEJADA NO SÓLO DEL CUERPO SINO DEL ALMA,QUÉ ERA MI DESAMOR
COMPARADO CON EL DOLOR DE ESAS JÓVENES CUANDO SU HIJO LES PREGUNTARA POR SU
PAPÁ Y NO PODER DECIRLE QUE ERA HIJO DE
UN CANALLA…Comparado con
todo eso, mi nube gris, era la nada .
Aquélla noche,
mientras las chicas danzaban y cantaban a la luz de la fogata, agradeciendo
nuestra labor, reverenciándonos como verdaderos Dioses, mi amigo Ricardo acariciaba
suavemente mi mano y yo me sentí
llevada en éxtasis a una felicidad que resplandecía en mi corazón...lejos, muy lejos de ésas murallas que aprisionaban mi razón.
A veces al ver un dolor más profundo, nos damos cuenta que no somos los únicos a quienes se les ha caído el mundo, al ver desatados otros infiernos, nos damos cuenta que tal vez ,si tal vez podemos aspirar a un nuestro propio cielo.
A veces al ver un dolor más profundo, nos damos cuenta que no somos los únicos a quienes se les ha caído el mundo, al ver desatados otros infiernos, nos damos cuenta que tal vez ,si tal vez podemos aspirar a un nuestro propio cielo.
FUEGO Y CIELO
Cada cual en su vida
cada cual en su infierno
esperanzas fallidas
corazones de hielo.
Pero todos buscando
en dolor la templanza
en nostalgias la dicha
¡En vacíos abundancia…!!!
He encontrado consuelo
Entre el fuego y el cielo…
Entre sabanas frías
aclamando el olvido
extrañando caricias
¡De un amor ya perdido…!!!
He encontrado consuelo…
Entre el fuego y el cielo.
He encontrado alegría
en la fe y lo divino
La pasión desmedida
¡En los juegos de niños…!!!
He encontrado consuelo…
¡Entre el fuego y el cielo…!!!














