Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

martes, 30 de agosto de 2016

💖Guerrero de paz

    



       Los días de Semana Santa  invariablemente me hacen recordar la  primera infancia  que pase  en el rancho de la abuela.

     La familia acostumbraba ir a la playa del Golfo de Santa Clara, no en mi caso pues mi madre temía me fuera a pasar algo, y yo  fui una niña muy sensible pero no una  que  hiciera berrinche sólo porque sí, mas mi tía Conchita era   algo así como mi hada madrina y después de mi madre si alguien conocía mis deseos era ella.  Ese día pudo  ver mi tristeza cuando veía a todos subirse a los “Pick up” con toallas, juguetes  y provisiones para su viaje  al mar, a mis primitas y primos riéndose de mí porque me quedaba. Entonces mi tía me tomaba de la mano y me llevaba adentro alejándome de la algarabía del viaje.

       Esos momentos era mágicos, me llevaba a su cuarto y mientras se arreglaba frente al espejo comenzaba a contarme historias fantásticas de monstruos marinos... que emergían llevándose consigo  niñas malvadas que en castigo eran convertidas en maléficas sirenas condenadas a la más oscura soledad del mar. Luego concluía acariciando mis trenzas con gran  dulzura diciéndome:

-Qué bueno que no has ido con ellos mi Coyito, el mar tiene muchos peligros, estás más segura aquí, en casa siempre estarás mejor 


        Por desgracia no todas las pequeñas que sufren discriminación tienen una tía Conchita al lado, yo sin duda fui afortunada.

        Hoy en día vivir la Semana Santa  nos invita a la reflexión y a mí me viene a la mente la niñez, los tiempos han cambiado, no así la pureza del niño. Somos los adultos quienes a veces no sabemos encauzar su camino.

        Por acá en mi tierra antes se decía “Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad”  Hoy he visto niños que ya mienten. 

         Antes no nos permitían estar presentes en las conversaciones de los adultos, hoy en  día los niños no sólo están presentes, si te descuidas hasta te desmienten.

        Al estar inmersos en la vida del adulto reciben estrés, depresiones y preocupaciones que no debieran de presenciar pues aunque  pequeños les preocupa la felicidad de papá o mamá.

       Según estadísticas de organizaciones mundiales de la salud el estrés infantil en América Latina va en aumento.  ¡No podemos seguir creyendo que esto no está sucediendo…!!!  

        Hay que fortalecer el corazón de nuestros pequeños, educar, amar, respetándoles su niñez y sus momentos, nuestros sufrimientos si los hay, son nuestros, no de ELLOS…Aún son demasiado pequeños para cargar con eso.

         ¡Es nuestro tiempo...!! Si,es tiempo de preparar guerreros de paz que ante los lobos de mar y las inclemencias, puedan empuñar con fuerza su bandera y derrumbar los muros que haya que derrumbar por liberar su tierra.


DESPERTARES

        
 Un anhelo de vida es mi mensaje
una súplica ardiente mi deseo
de los campos el clárido paisaje
la risa de los niños en mis sueños.

Hoy en silencio la esperanza anida
el hombre ajeno de su fe se aleja
al noble corazón se les lastima
¡Y nadie escucha su constante queja!

Que al fin florezca ese sentir cautivo
busca afanoso la ilusión amada
aunque es largo y difícil el camino
no desistas hermano en la jornada…

Si Titán o gitana en tu labor tropiezas
que el dolor no turbe esa lucha incesante
dale a los ríos tu caudal de penas…
y se de la vida… ¡Su más fiel amante!

Y si en el mundo olvidan tu historia
¡Que no te detenga decepción tan vana!
la fe y constancia sembrarán tu gloria
¡Y habrá triunfado el despertar de tu alma..!!!






martes, 23 de agosto de 2016

💖La espada del augurio

     




       Como ya te he contado, la etapa más difícil de mi niñez fue a los cuatro años, edad a la que ingresé a la única Escuelita del rancho de la abuela.

    Mi madre me levantaba a las cinco de la mañana pues duraba una hora en bañarme, cambiarme y cepillar mis largos cabellos como si en ello le fuera la vida, me jalaba tanto  al trenzarme que he atribuido a eso mis ojos rasgados.
      Luego me daba el desayuno que consistía en un filete, frijoles refritos y un vaso con leche recién ordeñada y de "lonche" para la Escuela unos tacos y un pequeño refresco de Coca Cola, en ese tiempo nadie hablaba de la alimentación balanceada. Mi abuela poseía un rancho muy grande y próspero, se dedicaba a la cría de ganado, cerdos, guajolotes, gallinas y todo animalito que tuviera pies, ella lo criaba y en eso consistía el menú.

       El profesor lejos de intervenir o considerarme por ser la más pequeña o por el favor que mi madre le hiciera al haberme inscrito sin tener la edad para que él conformara su grupo y le dieran su plaza  era sumamente injusto y duro  conmigo. Tan sólo a la salida, cuando mi madre llegaba a recogerme acariciaba mi cabeza y le decía que yo era una niña muy inteligente, mi madre sonreía y eso me hacía feliz.


   Así que CON, SIN Y EN CONTRA DE TODO a los 5 años aprendí a leer y escribir.

     En el primer verano de las vacaciones escolares, mamá conoció a mi padre y todo cambió. Mis padres se casaron, nos fuimos del rancho de la abuela y me cambiaron de Escuela.

     Para mi segundo año de primaria, el maestro que me tocó era un verdadero ángel. Sus clases "una fiesta del saber" a la que nunca me gustaba faltar. Un maestro con auténtica profesión.

         No olvido mi primer desfile. Todos vestíamos de revolucionarios, encabezados por mi maestro, su hermano que también lo era y dos profesores más iban al frente. Mi profesor iba personificando a Emiliano Zapata y así el resto representando a los demás caudillos de la Revolución, montados a caballo. Nunca olvidaré esa mañana. El orgullo con que dirigían el desfile, pero, no fue en ese bello recuerdo donde germinó mi deseo de ejercer la Docencia sino al evocar aquél mi primer año en la Escuela del rancho. Después, ése 20 de Noviembre mientras marchábamos, marcando el paso, vestida como "Adelita”, al contemplar a mi profesor sonriendo, imponente, lleno de orgullo, mientras éramos ovacionados por la gente del pueblo, fue ahí, donde mi deseo se amalgamó y me dije:
"Yo quiero ser maestra, algún día lo seré"

      Años después confirmaría mi decisión hacia la docencia y jamás permitir el maltrato a ningún niño que estudiara  bajo mi cargo, como había sucedido conmigo.


Si, los niños también sufren, no todo es juego, risas y desbordante fantasía.

    Es por eso, al abrir las puertas del aula, como maestros debemos procurar darle en esas horas de enseñanza experiencias, gratas, divertidas, que al menos por ese momento olviden lo que sea que se tenga que olvidar, que rían, disfruten, aprendan y su corazón de niño se fortalezca.

     Todo ello es en parte el motor que impulsa mis cuentos sobre los oficios y profesiones, necesitamos sembrar en los niños su intención vocacional. Necesitamos profesionistas con verdadera vocación en todas las áreas de trabajo.

Docentes que hagan de sus aulas el mejor espacio de aprendizaje.


     No olvidemos que  en el futuro nuestros niños llevarán las riendas de la humanidad. Nos corresponde a Padres de familia, Abuelos, Maestros y Educadoras, forjarles con nuestros VALORES una ESPADA DEL AUGURIO para que llegado el momento, ante los embates de la vida, puedan ver más allá de lo evidente y tomar con firmeza y sabiduría las decisiones que se les presenten.
   Al nacer, no es llanto sino un grito el que expulsamos, el grito de triunfo ante la vida. Luego entonces, si hemos nacido guerreros y guerreras  ¡No nos conformemos con menos...!!!


“Ser guerrero o la ninfa desvalida,
ser Titán o gitana, es tu fortuna
Simplemente existir ¡Amar la vida...!!!
sean tu fe y el amor, ésa fuerza
que impulse tu armadura.

Simplemente existir y enamorarme
de la risa de un niño, del paisaje
a la pluma fluida abandonarme...
¡Soy apenas, quien plasma su mensaje...!!!”







martes, 16 de agosto de 2016

💖Por un amor tan puro

      



         Estos días de invierno me recuerdan aquéllas mañanas de tibio sol….Mi padre estaba restablecido y tan sólo a unas horas de que  lo darían de alta del hospital. Mi madre y yo  siempre nos hemos organizado muy bien cuando de atender enfermos se trata. Ella cuidaba de mi padre por la mañana y en la noche, después de todas mis actividades como luciérnaga llegaba yo.

     Mi madre tiene el don de ganarse el afecto y la simpatía casi de manera instantánea de la gente, es muy platicadora y humana…así que ya había hecho amistad con las enfermeras de la clínica y la encargada de llevar los alimentos le tenía tanto cariño que siempre le llevaba sus comidas y la jefa de enfermeras del turno nocturno, tan estricta y parca como bella me cedía una de las camas del pabellón donde estaba mi padre para que no durmiera en el piso. Y por petición mía me hablaba cada que tenía que suministrársele el medicamento a mi padre pues me gustaba ser yo quien lo hiciera.

      Esa noche mi padre aún estaba despierto

-Hija…mi Socorrito
-¿Cómo estás padre? Veo que muy bien 
-Me preocupa tu cansancio hija
-Y ¿quién te ha dicho que me canso?
-Cuidas de mi toda la noche, casi sin dormir de aquí te vas al trabajo…Luego atender tus estudios, tú casa…es mucho hija…
-No.no es así papá…Me siento muy bien, EN SERIO
-Hija, sabes que recordaba hace un rato
-Que papá
-Cuando fuimos a visitar a Alberto, allá al Ejido
Y solté la carcajada
-Ajajajajaja…

Mi padre complacido de verme reír continuó

-Fue a los primeros meses que me casé con tu madre…en estas fechas de invierno…Tu madre y tú vestían de abrigos rojos…

Entonces… sintiendo una tibieza en mi alma agregué...

-Sí, lo recuerdo…Esa noche el carro se descompuso dejándonos varados a medio camino…mamá y tu decidieron que continuáramos caminando, de rato  viste que venía un auto y le hiciste la parada, pero se fue de largo como un bólido…Cuando llegamos a casa de Alberto se sorprendió al  vernos  y te dijo “José ,qué andas haciendo a estas horas, es muy peligroso, yo venía del pueblo y he pasado un susto.Pero Dios me cuidó….en el camino que se me aparece  un diablo…con su esposa diabla y su hija diablita…Entonces Alberto nos vio a mi madre y a mi vestidas de abrigos rojos y se soltó riendo…” Éramos nosotros que susto le dimos Ajajajajaja...

-Mi padre soltó la carcajada y reíamos sin parar…

    No había cansancio ni  tristeza, todo incluido el aún latente  amor por Cristian se esfumaba ante la tibieza en mi alma,el amor a papá, ése calor  que abrigaba y hacía resplandecer mi corazón.





     Mi vida afectiva no ha sido sencilla,hay días que no son sencillos para nadie,también hay quienes te dicen NO VIVAS DEL PASADO...Pero a mi,hay momentos de mi pasado que impulsan mi vida,que ahuyentan la melancolía y que me recuerdan lo fuerte que soy ante la adversidades de la vida.Y sabes...Lo más glorioso es pese a todo seguir caminando,seguir adelante,aún cuando no haya más camino por andar....Abrirlo,cuando el amor es puro,bien vale caminar. 





CAMINAR

Que importa
caminar por el mundo
en soledad sin par
que la gente te juzgue
por no saber amar…

Que importa
otros sueños  esperan
con un nuevo fulgor
camina en paso firme…
¡No temas al dolor!


Que importa
caminar bajo nubes
entre un vendaval…
toma de las tormentas
aires de libertad

Por un amor tan puro
¡Bien vale caminar….!!!









martes, 9 de agosto de 2016

💖Un nuevo cielo

   






         Acompañar a mi amigo Ricardo a llevar educación a nuestras  indígenas, ha sido la más bella experiencia que pude tener...chicas que poco a poco se habían ido abriendo al dialogo, a la convivencia, a contar sus historias, como de la discriminación de la que habían sido objeto  al intentar asistir a la Escuela,de la llegada de algunos “historiadores” que aprovechando la ingenuidad de algunas de ellas las habían seducido para después abandonarlas embarazadas, en la Comunidad Indígena la mayoría de las chicas vivían solas, con dos o tres niños, pocas en matrimonio, tal pareciera que el viajero sólo había llegado ahí como un  ambicioso y cobarde conquistador.

       Tenían una fuerza que nos contagiaba, un espíritu indomable que les permitía reír aún en medio de su falta de  estudios, de sus carencias, sólo materiales, porque la riqueza de su lengua, su cultura y sabiduría eran envidiables, orgullo de nuestras raíces, curiosamente siendo su maestra, eran ellas quienes me enseñaban, en cada actuar, en cada palabra, en cada tejido que rodeaba nuestra improvisada escuela y cuando la Jefa tribal  empezó a  enseñarme el dialecto, hablándome sobre sus abuelos, la historia de cada río y cada roca, entonces me preguntaba en mis adentros, quién enseñaba a quién.

                 A nuestra causa se unieron dos jóvenes normalistas recién egresados, a sabiendas de que no había paga, que las condiciones eran adversas y un invierno fatal, abrazaron nuestros ideales, llenando de felicidad mi corazón.
   
     Al término de cada asesoría  nuestras alumnas nos ofrecían una ceremonia de bendición y un platillo típico de significado especial para la tribu, aunque les decíamos que no era necesario, pues les ofrecíamos nuestro trabajo gratuitamente, siempre nos sorprendían con algo especial. Esos viajes nutrían mi alma, la nube gris había desaparecido ante ese canto místico de nuestras indígenas, sometida  quizás en los atrapa sueños que me regalaran y pendían de mi bolso.

           QUÉ ERA MI DESAMOR,COMPARADO CON EL DOLOR DE SER VEJADA NO SÓLO DEL CUERPO SINO DEL ALMA,QUÉ ERA MI DESAMOR COMPARADO CON EL DOLOR DE ESAS JÓVENES CUANDO SU HIJO LES PREGUNTARA POR SU PAPÁ Y NO PODER DECIRLE  QUE ERA HIJO DE UN CANALLA…Comparado con todo eso, mi nube gris, era la nada .

      Aquélla noche, mientras las chicas danzaban y cantaban a la luz de la fogata, agradeciendo nuestra labor, reverenciándonos como verdaderos Dioses, mi amigo Ricardo acariciaba suavemente  mi mano y yo me sentí llevada en éxtasis a una felicidad que resplandecía en mi corazón...lejos, muy lejos de ésas murallas que aprisionaban mi razón. 
         A veces al ver un dolor más profundo, nos damos cuenta que no somos los únicos a quienes se les ha caído el mundo, al ver desatados otros infiernos, nos damos cuenta que tal vez ,si tal vez podemos aspirar a un nuestro propio  cielo.
       


FUEGO Y CIELO

Cada cual en su vida
cada cual en su infierno
esperanzas fallidas
corazones de hielo.


Pero todos buscando
en dolor la templanza
en nostalgias la dicha
¡En vacíos  abundancia…!!!

He encontrado consuelo
Entre el fuego y el cielo…


Entre sabanas frías
aclamando  el olvido
extrañando   caricias
¡De un amor ya perdido…!!!


He encontrado consuelo…
Entre el fuego y el cielo.

He encontrado alegría
en la fe y lo divino
La pasión desmedida
¡En los juegos de niños…!!!

He encontrado consuelo…
¡Entre el fuego y el cielo…!!!









martes, 2 de agosto de 2016

💖Elemental





 
Desde que tuve uso de razón siempre quise ser maestra, en los veranos, a mis apenas 7 años reunía amiguitas, vecinas y les proponía jugar a la escuelita. Mi padre era muy observador y siempre estaba al pendiente de mí. 

      Una tarde después de que mis amiguitas se habían ido, mientras recogía mi improvisada escuelita me dijo:
-Oiga mija*, yo veo que usted siempre es la maestra
-Si papi
-Y qué ¿Las demás no se enfadan de ser siempre las alumnas?
-No
-Y dígame algo, en todas las escuelas, cuando los alumnos terminan sus clases, les dan un Reconocimiento, un documento de que estudiaron y usted… ¿Que les va a dar?
-Ah sí, pero es un  juego papi, el ultimo día jugaremos a las comiditas y les daré regalos a todas
-Sí y ¿De dónde va a sacar para comprarles regalos a todas?
-No lo haré, tú me los comprarás ¿A que si papá? 
    Entonces mi padre se soltó riendo y eso era un SÍ, YO LOS COMPRARÉ.

     Papá vio ésa pequeña chispa vocacional que había en mí y me enseñó a no dejarla ir.
       
      Años después al iniciar mi carrera como educadora, me daría cuenta de que ese medio no era tan entrañable como yo lo suponía.

             Después de egresar como Educadora, motivada por mi deseo de superación y el hambre que siempre tuve por el estudio, estudié una Licenciatura, el ambiente era muy muy difícil, sólo éramos cinco educadoras de un grupo de 25, el resto eran maestros y maestras de educación primaria y secundaria, nos veían como simples niñeras, no sólo lo pensaban, lo decían y en voz muy alta. Para ellos, en educación, éramos la nada.

      En una ocasión, cuando un  maestro me pidió pasar al pizarrón, uno de los compañeros gritó:
-Es educadora profe, no conoce el gis…Jejejejeje
       Todos se soltaron riendo, excepto mis compañeras…Contrario a lo que se esperaba yo también me reí, una niñez nada sencilla me había curtido* contra las burlas y la envidia.

      Meses después, en un breve receso en clase, el mismo compañero que continuamente se burlaba de nosotras se acercó a mí
-Oye Mary  ¿Me podrías ayudar? Necesito una manualidad para que hagan mis alumnos por el día de las madres, ustedes las educadoras son muy creativas
   Entonces un toque de Diana* llegó a mi mente y con voz muy alta y sonriendo le respondí:
-¿Dices que necesitas ayuda para hacer una  manualidad?  Wuauu…Cuanto lo siento, pero somos educadoras, si no “conocemos el gis” mucho menos sabremos de manualidades –y diciendo esto me reí seguida por el resto del grupo.
     El compañero quebró dos lápices que traía en sus manos y se alejó del grupo.
¿Venganza? Nunca
¿Justicia?  Siempre

      Justicia, venganza, amor, odio, la línea que divide estos sentimientos es fina y delgada. La diferencia es sencilla.  Aunque dicen que la venganza es el platillo de los Dioses, si te obsesionas en ello, ése manjar termina consumiendo tu alma. La justicia  puede buscarse, pero a veces, hay algo más, existe una “estocada circunstancial” ésa oportunidad que la vida te da de poner las cosas en su lugar. Éso es,elemental.    














     Los tiempos han cambiado, son pocos los padres de familia o docentes que nos creen simples cuidadoras de niños, la educación preescolar hoy en día es obligatoria y reconocida como una etapa esencial en la vida del niño.






GLOSARIO:
*Mija: Abreviatura cariñosa para decir Hija
*Toque de Diana: Sonido de campanas o de ciertos instrumentos musicales que se ejecuta como señal de festejo  o aviso de algo.
*Curtido: Palabra coloquial para decir que te has endurecido ante ciertas actitudes y no te afecta vivirlas o tienes cierta experiencia en el asunto que estás tratando.