Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

martes, 26 de mayo de 2015

💖En el nombre del amor

      Cuando mis padres se casaron yo fui exageradamente cuidada y protegida. Religiosamente me llevaban y recogían de la Escuela, de   los ensayos del coro de la iglesia. Y recuerdo que al llegar por mí me veían y abrazaban como si hubiese llegado de un  largo viaje. En cambio Lía, mi compañera y amiguita del coro, era una niña con mayor libertad, a quienes sus padres la dejaban ir sola  a la Iglesia. Hasta que una tarde, después de los ensayos ya  no regresó a casa.

              La familia de Lía  estaba devastada y ofreció una misa al cielo pues ni siquiera tenían una tumba donde rezarle. Después de la misa, algunos amigos y familiares se quedaron en casa haciéndoles compañía y ahí, esa lúgubre, trágica y dolorosa  noche,   se hizo presente el asesino. Nadie lo sabía, sólo Carita, la hermanita de Lía de sólo seis años al acercarse al hombre  y ver su brazo le dijo:
-¡Tú sabes dónde está mi hermana…!!!

       Anselmo palideció y todos voltearon a ver a la niña quien insistió:
-Esa mordida que tienes en  tu mano es de Lía
        Nadie creyó en Carita, como podrían creer que el mejor amigo de su padre, el divertido y gentil Anselmo  podría  ser  el asesino infernal que violara, matara y quemara a una pequeñita ¡De sólo ocho años…!!!  …… 

      Lía, según él mismo narró  le había mordido en el brazo en su inútil lucha por escapar. El día de la misa la pequeña estaba cautiva, viva, pero nadie creyó en Carita….
       Cuando días después se encontraron los restos del   cuerpo de Lía intervino el FBI y en menos de 24 horas encontraron al asesino:
         Anselmo, el mejor amigo, casi un hermano del padre, que en el nombre del amor que la niña le tenía, le había hablado, le había abierto las puertas de su casa para nunca más dejarla salir.

        Si, en el nombre del amor, de ése sentimiento sublime se han cometido injusticias, crímenes…Y los más atroces  sucesos de este  mundo.

       Será por lo que viví en mi primera infancia, será por lo que me tocó presenciar a mis apenas siete años con la desaparecida y dulce Lía que soy muy sensible a todo cuanto se relaciona con los niños.

        A veces decimos que todo está predestinado, pero…No he podido dejar de pensar, que si alguien hubiese escuchado a Carita….Quizás, Lía se habría salvado.

       Los tiempos han cambiado, pero hay actitudes que siguen latentes, como la incredulidad ante los niños y peor aún, a veces no sólo no les creemos, sino que además les enseñamos a mentir…A decir “Diles que no estoy”  “Diles que estoy enferma”   “Diles que luego les hablo”  Y en el nombre del amor hacia sus padres  el niño todo hace y todo dice. 

       ¡Debemos creer..!!!  Y  si el niño por algún motivo miente debemos volver  a creer en él, que no le quede la menor duda de cuanto lo amamos y que siempre podrá confiar en nosotros .Lamentablemente hay muchos Anselmos, no permitamos que más Lías desaparezcan. ¡Que el amor ,ese divino sentimiento no sólo sea un nombre, sino la fuerza, el escudo que las proteja…!!!




DESPERTARES (fragmento)

Un anhelo de vida es mi mensaje
una súplica ardiente mi deseo
de los campos el clárido paisaje
la risa de los niños en mis sueños.

Hoy en silencio la esperanza anida
el hombre ajeno de su fe se aleja
al noble corazón se les lastima
¡Y nadie escucha su constante queja!

Que al fin florezca ese sentir cautivo
busca afanoso la ilusión amada
aunque es largo y difícil el camino
¡No desistas hermano en la jornada…!!!




El suceso de Lía fue algo que estremeció al pueblo,muchos hechos sucedieron ante su desaparición,hace tiempo que una amiga me había pedido relatar su historia pero  no había tenido las fuerza suficientes para hacerlo,por respeto a  su memoria he cambiado su nombre real.

martes, 5 de mayo de 2015

💖Gío

         Hace un tiempo llegó al jardín una Convocatoria para participar en un evento de “Cuenta cuentos”. Mi directivo no me preguntó si deseaba participar, solo me informó que había inscrito al plantel  en  el concurso, que me comisionaba para organizar el concurso interno del Jardín y la selección de los niños que lo representarían. 
  
          Esa misma mañana, recargada en mi escritorio, empecé al recorrer con la mirada a mi grupo  me detuve  en Gío…  mi pequeño Gío tenía problemas de lenguaje, dado que se daba preferencia a los niños de 3er grado él no había podido ser atendido por los especialistas de lenguaje  y yo pensé que quizás el participar de “Cuenta cuentos” le ayudaría en ello y le daría mayor seguridad pues era muy calladito. 
 
           Y así empezamos la odisea.

Gío arrasó en todas las etapas ante decenas de concursantes de nivel de zona.

        Yo le decía con frecuencia   “Gío tú  eres mi príncipe y eres el mejor esto es  solo un juego, jugarás  con otros niños” y él  asentía mirándome con su grandes ojos negros.

      Y así llegó el momento cúspide del  Concurso, seria en un gran teatro de la  Ciudad y se concursaría a nivel Estado.
      Yo queriendo protegerlo del estrés del evento le decía:
“Estamos jugando amor, sólo que lo haces tan bien que otras personas quieren conocerte.”

       Tocó el turno a Gío… La seguridad ante sus 4 años, la forma como se colocaba  el mismo el micrófono de diadema, portando su pequeño cuentito en brazos esperando su turno, todo en él  inspiraba mucha ternura.

      El cuento con el que participaría  se titulaba KOKORICO trataba de un gato  maloso y unos pollitos…..Y así viéndome con gran ternura mi niño subió al estrado, saludó presentándose y empezó a narrar, el impedimento en  su lenguaje lo hacía verse entrañable y muy tierno y cuando imitaba la voz del  gato decía    “SOY EL GATO PELAO..Y TE VOY A COMER DE UN BOCAO”… Y el  público enardecía, en tres ocasiones lo interrumpieron aplaudiendo y minutos después con una caravana concluyo su participación. 
 
        Sus padres y yo lo esperábamos en las escalinatas, Gio se perfilaba ganador PERO…Si, el dichoso “pero”. En el siguiente número, tocaba el turno a una niña, antes de que subiera llegaron al estrado tres asistentes para colocarle una gran mesa con manteles y sobre ella un primoroso castillo desplegable , luego la niña sacó  de su bolso varios muñecos  manopla, todo un despliegue de lujo, más sin embargo en nada se comparó a la participación de Gio.

        Cuando se dio el fallo estaba segura de que mi  pequeño había ganado, más el jurado proclamó  ganadora a la niña. Yo me quedé muda, de pronto, recordé la convocatoria y la leí, ahí establecía  que los participantes no debían llevar mas de tres objetos y esa pequeña había llevado todo el teatro, entonces me levanté, un sabor amargo en mis labios un sabor a injusticia me inundaba… iba a impugnar, mas no me había dado cuenta que Gio venía detrás de mí, lo supe porque me cerró el paso la Supervisora de Zona   y tomándome del brazo se inclinó para decirle  a  mi niño …”Adivina Giovanny…Te he traído una bicicleta…!!! ” El rostro de Gío se iluminó y yo me detuve….En ese momento ya estaban premiando, estaban llamando a los participantes al estrado lo tomé de la mano pues debían subir con su maestra entonces le dije con mi voz quebrada:

-Tú fuiste el mejor, eres mi príncipe lo sabes verdad? Y Gio con toda la sabiduría de sus 4 años me respondió con una mirada llena de   ternura:
-Ya sé que soy el mejor, es solo un juego ¿Recuerdas maestra?  
        
       Terminando el evento, le entregaron a Gio su bicicleta.

 Frente al teatro hay una gran explanada y ahí nos dirigimos, mientras sus padres lo ayudaban a subir a la bicicleta, la supervisora se  acercó para decirme, “Muy buen trabajo maestra, felicidades..!!! “  Si, con esa sonrisa falsa  que muchas personas tienen.        
        Muchas veces decimos “Yo no me arrepiento de lo que he hecho” no, yo no soy tan perfecta, a veces me pregunto si hice bien, si acaso debí haber impugnado ante un triunfo robado pero….También me llega a la mente el rostro sonriente de Gio, riendo, recorriendo la explanada en su brillante bicicleta y eso me llena de paz y seguridad. Si, ése día aprendí muchas cosas…. Una de ellas que los niños necesitan tan poco para ser felices. Que quizás si prestáramos más atención a lo que día a día nos enseñan, también nosotros seríamos más felices. 

Niño
Querido niño de mi vida anhelo
La calma y desafío de mis mejores tiempos
Dulce  poema….brillantes sus destellos
Que han tejido mi ser con tinta y verso.

Por ti avanzo aunque me agobien los dolores
Y encuentro en la esperanza fortaleza
Pequeño príncipe escudo en mis albores
En esta brecha en que mi pena alejas.


Querido niño de tu amor resguardo
La fuerza, lo sublime, lo sagrado
¡El sostén de mis días y futuros años…!!!




Actualmente Gio cursa su segundo grado de Educación Primaria,es parte de mi grupo de niños vocacionales impartiendo conferencia a otros niños más pequeñitos del grupo :) y a padres de familia sobre la importancia del valor del trabajo y las vocaciones.